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Informar al paciente también forma parte del tratamiento

El audioprotesista debe preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan. En esta época estival Gaceta Audio revisa las principales recomendaciones para el cuidado y mantenimiento de los audífonos durante el verano. Junto a estas medidas, existe otra intervención, menos evidente, pero de enorme valor clínico, que también forma parte de la práctica del audioprotesista: preparar al paciente para comprender por qué, durante el verano, el rendimiento de sus audífonos y, con ello, la calidad de la audición que obtiene con ellos, pueden verse alterados temporalmente y ayudarle a interpretar correctamente esos síntomas cuando aparezcan. Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente. «oigo más bajo», «el sonido está apagado», «entiendo peor cuando hay ruido» o «a veces se para» son comentarios frecuentes durante estos meses. Aunque estos síntomas suelen estar relacionados con las condiciones ambientales y con determinados hábitos propios del verano, muchos pacientes los interpretan como un fallo del dispositivo o incluso de la propia adaptación. Esa interpretación genera preocupación, disminuye la confianza en los audífonos y puede llevar al paciente a cuestionar la eficacia de un tratamiento que, en realidad, continúa siendo adecuado. Además, el paciente no siempre percibe una disminución del volumen. Con frecuencia refiere que comprende peor en ambientes ruidosos. Esto puede explicarse porque las pequeñas alteraciones que las condiciones propias del verano generan en el comportamiento de los micrófonos afectan antes al rendimiento de los sistemas direccionales que a la amplificación. El audífono puede seguir proporcionando la ganancia prevista y, sin embargo, haber perdido parte de su capacidad para mejorar la relación señal-ruido, una de las funciones que más contribuyen a la comprensión del habla en situaciones de escucha complejas. Cada verano es habitual que numerosos pacientes acudan a consulta porque sienten que sus audífonos han dejado de funcionar correctamente. A partir de esta realidad, la información preventiva no debería limitarse a explicar cómo cuidar los audífonos. También debería incluir qué cambios pueden aparecer durante el verano, por qué se producen y cuándo deben hacer sospechar una avería real. Cuando el usuario sabe qué puede notar y comprende el origen de estos síntomas, los interpreta como una consecuencia esperable de las condiciones ambientales sobre un dispositivo electrónico, y no como un fallo de sus audífonos o de la adaptación realizada. Por ello, la información al paciente no debería limitarse al momento de la adaptación, sino formar parte del seguimiento habitual. Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias. Además de reducir consultas y reparaciones evitables, esta intervención contribuye a mantener la confianza del paciente en sus audífonos y en el tratamiento auditivo. No obstante, no todos los pacientes necesitan ni pueden asimilar la misma información. Conocer durante la anamnesis o en las revisiones habituales su actividad laboral, sus hábitos de ocio o las actividades previstas para el verano permite identificar a aquellos usuarios que pueden beneficiarse de recomendaciones preventivas específicas. La prevención no consiste únicamente en informar, sino en proporcionar a cada paciente la información que realmente necesita, en el momento oportuno y de acuerdo con su estilo de vida. Anticiparse al problema, más que resolverlo cuando aparece, constituye una de las intervenciones preventivas de mayor valor que puede ofrecer el audioprotesista. Un recordatorio anual al comienzo del verano, mediante un correo electrónico, una publicación en el blog o en las redes del centro, o aprovechando una revisión programada durante las semanas previas al inicio del verano, permite reforzar estas recomendaciones cuando realmente van a ser necesarias. Las condiciones propias del verano pueden comprometer el funcionamiento de los audífonos. En el siguiente artículo explicamos qué factores representan un mayor riesgo y qué medidas pueden adoptar los usuarios para evitarlos. CV Autor Audióloga / Audioprotesista Directora de Audiología en Rv Alfa Centros Auditivos y Logopeda. Técnico Superior en Audiología Protésica. Diplomada en Logopedia. Habilitación Tinnitus & Hyperacusis Therapy MC. Experta en Acúfenos e Hiperacusia, tratamiento TRT, Audiología Infantil y Tercera Edad en RV Alfa Centros Auditivos y Logopedia. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Sonia Bajo

A fondo

Transformación digital e investigación neurocognitiva. Hacia una audición funcional en ambientes ruidosos.

La capacidad de comprender el habla en entornos acústicamente complejos representa uno de los desafíos más exigentes para el sistema auditivo humano. Durante décadas, la práctica clínica de la audiología se ha cimentado sobre la audiometría tonal pura como el «estándar de oro» para el diagnóstico. Sin embargo, esta prueba, realizada en el aislamiento de una cabina insonorizada y utilizando tonos puros, no logra capturar la realidad funcional de los pacientes. Es cada vez más común encontrar personas que, tras obtener un resultado de «audición normal» en las pruebas convencionales, informan de una frustrante incapacidad para seguir una conversación en un restaurante, una oficina, o una reunión familiar (Migliorelli et al., 2026). Esta desconexión entre la clínica y la vida real ha impulsado una transformación profunda en el campo, desplazando el enfoque hacia las pruebas de habla en ruido (Speech In Noise) y el estudio de los mecanismos neurobiológicos y cognitivos que permiten al ser humano extraer significado del caos sonoro. Uno de los avances más reveladores en la investigación reciente a este respecto es la comprensión de que la dificultad para oír en entornos ruidosos no nace exclusivamente en el oído, sino a menudo en la sofisticada maquinaria química del cerebro. La percepción del habla en ruido depende críticamente del equilibrio entre la excitación y la inhibición neuronal. Investigaciones de vanguardia han identificado al ácido gamma-aminobutírico (GABA), el principal neurotransmisor inhibidor del sistema nervioso, como una pieza clave en este rompecabezas. Es cada vez más común encontrar personas que, tras obtener un resultado de «audición normal» en las pruebas convencionales, informan de una frustrante incapacidad para seguir una conversación en un restaurante, una oficina, o una reunión familiar. Con el envejecimiento, los niveles de GABA en la corteza auditiva tienden a disminuir de manera significativa. Esta pérdida de inhibición provoca que las neuronas se vuelvan «hiperactivas» pero imprecisas, incapaces de filtrar las distracciones y separar las características finas del habla del murmullo de fondo. Se ha demostrado que los adultos mayores con niveles más bajos de GABA en la corteza auditiva derecha presentan un rendimiento notablemente inferior en pruebas de habla en ruido, independientemente de su umbral auditivo tonal (Paul, 2024). Este descubrimiento sugiere que el cerebro envejecido se vuelve, literalmente, demasiado «ruidoso» para procesar la información con claridad, lo que explica por qué la simple amplificación del sonido mediante audífonos a menudo resulta insuficiente para resolver el problema de la inteligibilidad. Además de la neuroquímica, la sincronía neuronal juega un papel determinante. Estudios que utilizan magnetoencefalografía (MEG) han observado que, en condiciones de ruido, el cerebro de los adultos mayores muestra una respuesta de estado estable auditiva (ASSR) a 40 Hz mucho más intensa y sincronizada que la de los jóvenes. Aunque a priori una mayor respuesta podría parecer positiva, en este contexto refleja una pérdida de selectividad; el cerebro intenta «agarrarse» a cualquier estímulo con tanta fuerza que acaba procesando el ruido con la misma intensidad que el habla, emborronando la señal que realmente importa (Paul, 2024). Uno de los avances más reveladores en la investigación reciente a este respecto es la comprensión de que la dificultad para oír en entornos ruidosos no nace exclusivamente en el oído, sino a menudo en la sofisticada maquinaria química del cerebro. Pero hay otro elemento relevante en la inteligibilidad en ruido: la cognición. Si el cerebro es el motor del procesamiento auditivo, la cognición es el combustible que permite mantener la marcha cuando la señal acústica se degrada. La investigación actual subraya que el rendimiento en la escucha difícil está íntimamente ligado a funciones ejecutivas como la memoria de trabajo y la atención selectiva. En adultos de mediana edad, la salud cognitiva global ha emergido como el predictor más sólido de la capacidad de entender frases en ruido, superando incluso a la edad cronológica o la exposición previa al ruido (Nayak et al., 2026). Un estudio detallado realizado con 76 adultos de entre 41 y 60 años reveló hallazgos fundamentales sobre esta relación. Utilizando la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA), los investigadores observaron que, en condiciones donde el habla y el ruido provienen de la misma ubicación (localizados ambos a 0° de azimut), la cognición era la única variable significativa que predecía el éxito en la percepción del habla (Nayak et al., 2026). Este modelo de regresión jerárquica mostró que el MoCA explicaba por sí solo el 14.8% de la varianza en el rendimiento, eclipsando factores como la educación, la actividad física o la salud mental. Estos datos sugieren que, a medida que las personas atraviesan su quinta y sexta década de vida, el sistema auditivo comienza a apoyarse de manera masiva en los recursos cognitivos para compensar declives periféricos que aún no son detectables en una audiometría estándar. Estudios que utilizan magnetoencefalografía (MEG) han observado que, en condiciones de ruido, el cerebro de los adultos mayores muestra una respuesta de estado estable auditiva (ASSR) a 40 Hz mucho más intensa y sincronizada que la de los jóvenes. Además, el estudio identificó una clara división entre los subgrupos de mediana edad. Los individuos en el rango de 51-60 años mostraron no solo puntuaciones de MoCA significativamente más bajas que el grupo de 41-50 años, sino también una reducción marcada en lo que se denomina «ventaja espacial» (la mejora en la comprensión cuando el ruido y el habla se separan físicamente). Esta desconexión sugiere que la capacidad de utilizar pistas espaciales para «limpiar» el ruido no disminuye de forma lineal año tras año, sino que parece sufrir un efecto de umbral o «punto de inflexión» al entrar en la sexta década. La educación también juega un papel indirecto: aunque se correlaciona positivamente con el MoCA, reforzando la reserva cognitiva, el factor cognitivo directo sigue siendo el determinante final del éxito en la escucha (Nayak et al., 2026). Como ya se ha evidenciado en otras ocasiones, la percepción del habla no es un evento puramente auditivo, sino un proceso multimodal donde la vista y el oído colaboran de forma inconsciente. La ciencia ha validado la experiencia cotidiana de leer los labios a través del principio de efectividad inversa: el beneficio de las pistas visuales aumenta proporcionalmente a medida que la señal auditiva se vuelve más débil o ruidosa (Hussain et al., 2026). La percepción del habla no es un evento puramente auditivo, sino un proceso multimodal donde la vista y el oído colaboran de forma inconsciente. La integración audiovisual puede proporcionar una ganancia equivalente a una mejora de hasta 15 dB en la relación señal-ruido. Este beneficio es tan potente que las nuevas metodologías de evaluación están incorporando humanos virtuales y avatares parlantes con movimientos sincronizados de labios, mandíbula y lengua para medir con precisión cómo cada individuo utiliza la lectura de labios. El uso de estas tecnologías, como el sistema MASSY (Modular Audiovisual Speech Syntetizer), permite controlar variables imposibles de estandarizar con hablantes reales, como el contraste labial o el tamaño de la cabeza. Entender quién es un «buen integrador audiovisual» y quién no, abre la puerta a estrategias de rehabilitación personalizadas que van más allá de la prótesis acústica tradicional. Por otra parte, la necesidad de democratizar y generalizar el acceso a la salud auditiva ha impulsado una revolución tecnológica en las herramientas de cribado. Las pruebas de Dígitos en Ruido (DIN), administradas a través de smartphones, se han convertido en la punta de lanza de esta transformación debido a su simplicidad y alta fiabilidad (Migliorelli et al., 2026). Al utilizar tríos de números en lugar de frases complejas, estas pruebas minimizan la influencia del nivel educativo y el vocabulario, permitiendo una evaluación rápida en entornos no clínicos. La integración audiovisual puede proporcionar una ganancia equivalente a una mejora de hasta 15 dB en la relación señal-ruido. La innovación tecnológica ha permitido el desarrollo de variantes como el DIN «antifásico», que aprovecha la ventaja binaural del cerebro al presentar el habla y el ruido en diferentes fases. Esta modalidad ha demostrado ser extremadamente sensible para detectar no solo pérdidas auditivas generales, sino también configuraciones específicas como la pérdida auditiva unilateral o conductiva. Además, el uso de la Inteligencia Artificial y el aprendizaje automático (machine learning) está permitiendo analizar no solo si el paciente acierta, sino también su tiempo de reacción y patrones demográficos para clasificar la pérdida auditiva con precisiones superiores al 85%. Marcos tecnológicos como ALADDIN (Automatic Language-independent Development of the Digits-in-Noise test) ya permiten generar automáticamente materiales de prueba en múltiples idiomas utilizando tecnologías de texto a voz (TTS) y reconocimiento de voz automático (ASR), eliminando las barreras lingüísticas que históricamente han limitado la investigación global. Estos avances en la comprensión de la escucha en ruido tienen implicaciones críticas para grupos con necesidades especiales. En la población pediátrica, los niños con implantes cocleares se enfrentan a un enorme desafío: las aulas escolares a menudo presentan niveles de ruido que superan los 65 dbA, muy por encima de lo recomendado para el aprendizaje incidental. La implementación de algoritmos de gestión de ruido basados en clasificadores, que analizan el entorno en tiempo real para ajustar la direccionalidad de los micrófonos, ha demostrado mejoras asombrosas de hasta 47.1 puntos porcentuales en la percepción de frases en ruido para estos niños (Findlen et al., 2025). Estos sistemas inteligentes actúan como un filtro dinámico que libera al niño de la fatiga mental que supone luchar contra el ruido de fondo. El uso de la Inteligencia Artificial y el aprendizaje automático (machine learning) está permitiendo analizar no solo si el paciente acierta, sino también su tiempo de reacción y patrones demográficos para clasificar la pérdida auditiva con precisiones superiores al 85%. Por otro lado, la investigación ha derribado mitos importantes sobre la pérdida auditiva conductiva y la inteligibilidad. Tradicionalmente, la pérdida auditiva conductiva o de transmisión se consideraba un simple problema de «atenuación» o volumen que se resolvía subiendo la intensidad del sonido. Sin embargo, estudios recientes revelan que los déficits de inteligibilidad en ruido en pacientes con hipoacusia conductiva son profundos y no se explican solo por la audibilidad (Seyrek et al., 2026). El factor clave aquí es la física de la transmisión sonora: la hipoacusia conductiva introduce un retraso de fase en las señales acústicas que llegan al oído interno, lo que altera la precisión de los mecanismos de fijación de fase (phase-locking) en las fibras del nervio coclear (Seyrek et al., 2026). Esta distorsión afecta específicamente a la capacidad del cerebro para procesar la estructura fina temporal (TFS) de los sonidos. Sin una TFS íntegra, el sistema auditivo no puede separar eficazmente la voz del interlocutor del ruido de fondo, incluso si el sonido es amplificado quirúrgica o electrónicamente. Seyrek et al. (2026) descubrieron que las brechas aire-hueso en las frecuencias bajas (500 y 1.000 Hz) tienen un impacto mucho más devastador en el umbral de recepción del habla (SRT) en ruido que las brechas en frecuencias altas. Esto se debe a que las bajas frecuencias son las principales portadoras de la información de fase y la envolvente temporal necesarias para la segregación de fuentes sonoras. Además, la privación prolongada de entrada sonora de baja frecuencia puede inducir una reorganización anómala en las vías auditivas centrales, un fenómeno de plasticidad por deprivación que reduce la sincronía neuronal y eleva los umbrales de procesamiento en los centros superiores del cerebro. Estos hallazgos subrayan que tratar una otitis crónica o una otosclerosis no es solo cuestión de recuperar decibelios, sino de restaurar la integridad temporal de la señal para que el cerebro pueda «limpiar» el caos acústico. Finalmente, la vanguardia de la audiología se centra en la intervención. Si el cerebro posee plasticidad, ¿podemos entrenarlo para oír mejor en el ruido?. Cada vez más, la respuesta parece ser un rotundo sí. Se están validando programas de desensibilización al ruido que utilizan listas graduadas de estímulos mezcladas con ruidos de la vida diaria, como el murmullo de una cafetería o el sonido de un ventilador. En la población pediátrica, los niños con implantes cocleares se enfrentan a un enorme desafío: las aulas escolares a menudo presentan niveles de ruido que superan los 65 dbA, muy por encima de lo recomendado para el aprendizaje incidental. Susmitha y Selvi (2026) desarrollaron un programa en lengua tamil que utiliza 50 actividades diseñadas para aumentar progresivamente la complejidad acústica, moviéndose desde relaciones señal-ruido favorables (+15 dB) hasta condiciones extremadamente difíciles (-5 dB). El estudio reveló que la dificultad no solo depende del volumen del ruido, sino de su naturaleza: el ruido de cafetería y el murmullo de una sola persona (single-speech babble) resultaron ser mucho más difíciles de filtrar que el ruido blanco o el de un ventilador, debido a su fluctuación de amplitud y su interferencia lingüística. Este tipo de entrenamiento busca «recalibrar» el sistema auditivo, enseñando al cerebro a ignorar la información irrelevante y a enfocarse en la señal diana. Los programas, realizados preferiblemente en la lengua nativa del paciente, no solo mejoran los umbrales de recepción del habla, sino que también aumentan la confianza subjetiva y reducen el esfuerzo de escucha percibido. En conclusión, la ciencia actual de la escucha en ruido nos obliga a redefinir nuestra concepción de la salud auditiva. Ya no es suficiente saber cuánto oye un paciente en silencio; debemos entender cómo funciona su sistema auditivo en la complejidad del mundo real. Las lecciones de la última década son claras: el diagnóstico debe ser funcional y multimodal, la salud cognitiva es inseparable de la auditiva, y la tecnología digital junto con la IA son nuestras mejores aliadas para llevar estas soluciones a toda la población. Ya no es suficiente saber cuánto oye un paciente en silencio; debemos entender cómo funciona su sistema auditivo en la complejidad del mundo real. Entender el habla en ruido es, en última instancia, el examen final de nuestra capacidad comunicativa. Los avances en neuroquímica, inteligencia artificial y procesamiento de señales aseguran que, en un futuro cercano, la integración de estos hallazgos permitirá una audiología más personalizada, capaz de tratar no solo el oído, sino al sistema de comunicación humano en toda su complejidad. Bibliografía: Banks, R., Greene, B. R., Morrow, I., Ciesla, M., Woolever, D., Tobyne, S., Gomes-Osman, J., Jannati, A., Showalter, J., & Bates, D. (2024). Digital speech hearing screening using a quick novel mobile hearing impairment assessment: An observational correlation study. Scientific Reports, 14(21157). https://doi.org/10.1038/s41598-024-78157-w Findlen, U. M., Jayne, A., Benedict, J., Dwyer, R. T., & Agrawal, S. (2025). Improvements in Pediatric Speech Perception in Noise Using Classifier-Based Noise Management. American Journal of Audiology. https://doi.org/10.1044/2025_AJA-25-00015 Hussain, A., Goman, A. M., Gogate, M., Dashtipour, K., Kirton-Wingate, J., Hussain, Z., Sheikh, A., Akeroyd, M. A., & Hussain, A. (2026). Audio-visual speech-in-noise tests for evaluating speech reception thresholds: A scoping review.PLoS ONE, 21(1), e0338600. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0338600 Migliorelli, A., Manuelli, M., Visentin, C., Bianchini, C., Stomeo, F., Pelucchi, S., Prodi, N., & Ciorba, A. (2026). Emerging speech-in-noise tools for the assessment of hearing loss: A scoping review. Audiology Research, 16, 2. Nayak, P., Pillai, S., & Palaniswamy, H. P. (2026). Influence of age on speech-in-noise and spatial processing abilities in middle-aged adults. PLoS ONE, 21(1), e0341169. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0341169 Paul, B. T. (2024). To the Brain and Back: A Potential Role for GABA in Speech-In-Noise Perception and Aging. Canadian Audiologist, 11(3). Seyrek, M., Kabiş, B., Özbilen, S., & Gündüz, B. (2026). Evaluating Speech-in-Noise Deficits in Conductive Hearing Loss: The Underestimated Role of Low-Frequency Air-Bone Gaps. ORL. https://doi.org/10.1159/000550374 Susmitha, C., & Selvi, T. M. (2026). Development of a Noise Desensitization Program to improve speech perception in noise for adults.Research Square. https://doi.org/10.21203/rs.3.rs-8268562/v1 Yamamoto, Y., Sasame, Y., & Obuchi, C. (2026). Listening performance in background noise and subjective hearing: A comparison among young adults, older adults, and adults with listening difficulties. Journal of Otology, 21, 1–6. https://doi.org/10.26599/JOTO.2026.9540045 CV Autor Audióloga / Audioprotesista Licenciada en Pedagogía y Máster de Logopedia. Técnico Superior en Audiología Protésica. Especializada en Audiología Infantil y Evaluación de los trastornos del PAC en RV Alfa Centros Auditivos. Docente en el Máster de Audiología de la Universidad Europea Miguel de Cervantes. Myriam González

A fondo

Otosclerosis: diagnóstico audiológico y timpanométrico

Desde el punto de vista audiológico, la otosclerosis resulta especialmente interesante porque combina datos clínicos, audiométricos y timpanométricos que permiten orientar la sospecha diagnóstica. La presencia de una hipoacusia progresiva, un gap aéreo-óseo, una timpanometría compatible con rigidez del sistema tímpano-osicular y la ausencia o alteración del reflejo estapedial son hallazgos que, integrados adecuadamente, pueden orientar hacia esta patología. No obstante, el diagnóstico definitivo y la indicación terapéutica corresponden al especialista en Otorrinolaringología. El papel del profesional de la audición es fundamental en la detección, interpretación inicial, orientación del caso, seguimiento y adaptación audioprotésica cuando esté indicada. Concepto y características de la otosclerosis La otosclerosis se produce por una alteración del remodelado óseo en la cápsula ótica. En condiciones normales, esta región presenta un recambio óseo muy limitado. Sin embargo, en la otosclerosis aparecen focos de reabsorción y formación ósea anómala que pueden alterar la transmisión del sonido. La otosclerosis es una patología del hueso temporal caracterizada por un remodelado óseo anómalo de la cápsula laberíntica. Aunque puede permanecer asintomática durante un tiempo, cuando afecta a la región de la ventana oval y condiciona la movilidad del estribo puede producir una hipoacusia conductiva progresiva. Clásicamente se describen dos fases. En una fase inicial, denominada otospongiosis, el hueso presenta mayor actividad vascular y reabsorción. Posteriormente, puede evolucionar hacia una fase más esclerótica, con formación de hueso más denso y rígido. Cuando este proceso afecta a la zona próxima a la ventana oval, puede limitar la movilidad del estribo y dificultar la transmisión de la energía sonora hacia el oído interno. La forma más frecuente es la otosclerosis fenestral, asociada a la afectación de la región anterior a la ventana oval. También puede existir afectación retrofenestral o coclear, menos frecuente, en la que el proceso se extiende hacia la cápsula coclear y puede contribuir a un componente neurosensorial. Clínicamente, la otosclerosis suele manifestarse como una hipoacusia progresiva, con frecuencia bilateral aunque no siempre simétrica. Puede aparecer en adultos jóvenes y es más habitual en mujeres. También se ha relacionado con antecedentes familiares, factores hormonales y cierta predisposición genética, aunque su etiología exacta no está completamente aclarada. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la pérdida auditiva progresiva y los acúfenos. En algunos pacientes puede aparecer la denominada paracusia de Willis, fenómeno por el cual la persona refiere entender mejor en ambientes ruidosos. La otoscopia suele ser normal, lo que hace que las pruebas audiológicas sean especialmente relevantes para orientar la sospecha clínica. Diagnóstico audiológico: la importancia del gap aéreo-óseo La audiometría tonal liminar es una prueba básica en la evaluación de la otosclerosis. Permite medir los umbrales auditivos por vía aérea y por vía ósea, y comparar ambos resultados. En fases iniciales, la otosclerosis suele producir una hipoacusia conductiva progresiva. Esto significa que la vía aérea se encuentra alterada, mientras que la vía ósea puede estar relativamente conservada. La diferencia entre ambas vías se denomina gap aéreo-óseo y refleja una alteración en el mecanismo de transmisión del sonido a través del oído externo o medio. En la otosclerosis, este gap se debe habitualmente a la fijación progresiva del estribo. Al no moverse adecuadamente, la cadena tímpano-osicular pierde eficacia para transmitir la vibración sonora hacia la cóclea. Un hallazgo clásico en la audiometría tonal es la muesca de Carhart, que consiste en una elevación aparente del umbral por vía ósea, especialmente alrededor de 2000 Hz. No representa necesariamente una lesión coclear real, sino un efecto mecánico asociado a la alteración de la resonancia de la cadena osicular por la fijación estapedial. Con la evolución de la enfermedad, algunos pacientes pueden presentar una hipoacusia mixta, en la que se combina el componente conductivo con un componente neurosensorial. Por ello, el seguimiento audiométrico resulta importante para valorar la evolución del caso. Audiometría verbal La audiometría verbal permite valorar la capacidad del paciente para reconocer y comprender estímulos del habla. En la otosclerosis inicial, cuando la cóclea y la vía neural se encuentran conservadas, la discriminación verbal suele ser relativamente buena si se presenta el estímulo a una intensidad suficiente. Este dato es clínicamente útil. Una buena discriminación verbal en presencia de un gap aéreo-óseo orienta hacia un componente de transmisión. Por el contrario, una discriminación verbal muy reducida y desproporcionada respecto al grado de pérdida auditiva obligaría a considerar otras posibilidades diagnósticas, como una afectación coclear avanzada o una alteración retrococlear. Por tanto, la audiometría verbal no sustituye a la audiometría tonal, pero aporta información funcional clave. No solo ayuda a interpretar el tipo de pérdida auditiva, sino también a valorar el posible beneficio de una intervención quirúrgica o audioprotésica. Diagnóstico timpanométrico La timpanometría es una prueba objetiva que analiza la movilidad del sistema tímpano-osicular ante cambios de presión en el conducto auditivo externo. En un oído medio funcional, el resultado suele corresponder a un timpanograma tipo A, con presión y compliancia dentro de rangos normales. En la otosclerosis, especialmente cuando existe fijación estapedial, puede observarse un timpanograma tipo As. Este patrón mantiene un pico centrado, pero con compliancia reducida, lo que indica rigidez del sistema tímpano-osicular. Es importante señalar que en fases iniciales la timpanometría puede ser normal. Por ello, un timpanograma tipo A no descarta por completo la otosclerosis si el resto de datos clínicos y audiométricos son sugestivos. La interpretación debe realizarse siempre de forma integrada, teniendo en cuenta la audiometría tonal, la clínica, la exploración y el reflejo estapedial. Reflejo estapedial El reflejo estapedial consiste en la contracción involuntaria del músculo del estribo ante estímulos sonoros intensos. Su valoración aporta información sobre la función del oído medio, la movilidad del estribo y la integridad de determinadas vías auditivas. En la otosclerosis, la fijación progresiva del estribo suele provocar ausencia del reflejo estapedial. En fases tempranas puede aparecer un fenómeno denominado efecto on-off, en el que la respuesta se observa al inicio y al final del estímulo, pero no se mantiene de forma estable durante toda la presentación sonora. Colocación del diapasón en el vértex para valorar la lateralización del sonido presentando el estímulo por vía ósea para la prueba de Weber. La otosclerosis puede sospecharse mediante la integración de la clínica, la audiometría tonal, la timpanometría y el estudio del reflejo estapedial. La ausencia del reflejo estapedial, asociada a un gap aéreo-óseo y a una timpanometría normal o tipo As, refuerza la sospecha de otosclerosis. Sin embargo, este dato no debe interpretarse de forma aislada, ya que otras alteraciones del oído medio también pueden modificar el reflejo. Enfoque clínico La sospecha de otosclerosis se apoya en la integración de varios hallazgos. Desde el punto de vista clínico, suele observarse una hipoacusia progresiva, generalmente de transmisión en las fases iniciales, con otoscopia normal y posible presencia de acúfenos. La acumetría con diapasones puede aportar información orientativa antes de la audiometría. En una hipoacusia conductiva, el test de Rinne puede ser negativo en el oído afectado, lo que indica que la vía ósea se percibe mejor que la vía aérea. El test de Weber, por su parte, suele lateralizar hacia el oído con mayor componente conductivo. Colocación del diapasón por vía aérea primero y luego por vía ósea para la prueba de Rinne. Estas pruebas no sustituyen a la audiometría tonal ni a la timpanometría, pero siguen teniendo valor como exploración clínica inicial. Permiten orientar el tipo de pérdida auditiva y ayudan a decidir qué pruebas audiológicas deben realizarse a continuación. Clínicamente, la otosclerosis suele manifestarse como una hipoacusia progresiva, con frecuencia bilateral aunque no siempre simétrica. A modo de síntesis, la Tabla 1 recoge los principales hallazgos clínicos, audiométricos y timpanométricos que pueden orientar la sospecha de otosclerosis. Aplicación audiológica y opciones de intervención Una vez integrada la información clínica, audiométrica y timpanométrica, el paciente con sospecha de otosclerosis debe ser derivado para valoración otorrinolaringológica. El estudio médico permitirá confirmar el diagnóstico, valorar la evolución y decidir la opción terapéutica más adecuada. En la otosclerosis inicial, cuando la cóclea y la vía neural se encuentran conservadas, la discriminación verbal suele ser relativamente buena si se presenta el estímulo a una intensidad suficiente. Las principales alternativas son la cirugía y la adaptación audioprotésica. La cirugía, habitualmente mediante estapedotomía o estapedectomía, busca restablecer la transmisión sonora hacia el oído interno mediante la colocación de una prótesis que sustituye funcionalmente al estribo fijado. Suele considerarse cuando existe un gap aéreo-óseo significativo y las condiciones clínicas son favorables. Los estudios sobre cirugía del estribo muestran que, en pacientes seleccionados, puede obtenerse una mejoría audiológica relevante tras la intervención (Verde-Lizárraga et al., 2024). La adaptación audioprotésica es una opción adecuada cuando el paciente no desea cirugía, cuando esta no está indicada o cuando persiste pérdida auditiva tras el tratamiento quirúrgico. En muchos casos, al existir una reserva coclear relativamente conservada, el audífono puede ofrecer un buen rendimiento funcional, especialmente si se ajusta de forma individualizada y se realiza seguimiento. El seguimiento audiológico es esencial. Permite valorar la evolución de los umbrales auditivos, detectar la aparición de un componente neurosensorial, ajustar la adaptación protésica cuando sea necesario y acompañar al paciente en la toma de decisiones. Conclusiones La otosclerosis es una patología de la cápsula ótica/hueso temporal con gran interés audiológico, especialmente cuando afecta a la movilidad del estribo y genera una alteración de la transmisión sonora. El gap aéreo-óseo, la posible muesca de Carhart, la timpanometría tipo As y la ausencia del reflejo estapedial son hallazgos que, interpretados de forma conjunta, pueden orientar el diagnóstico. La audiometría verbal ayuda a valorar la repercusión funcional de la pérdida auditiva y la posible reserva coclear del paciente. Por su parte, la acumetría con diapasones sigue siendo útil como herramienta clínica orientativa. Desde el punto de vista clínico, suele observarse una hipoacusia progresiva, generalmente de transmisión en las fases iniciales, con otoscopia normal y posible presencia de acúfenos. El diagnóstico definitivo y la indicación terapéutica corresponden al especialista en Otorrinolaringología, pero el profesional de la audición desempeña un papel clave en la detección, orientación, seguimiento y adaptación audioprotésica. Una evaluación adecuada permite actuar de forma temprana y contribuir a mantener la comunicación y la calidad de vida del paciente. Bibliografía: Alvarado, N. C., Dávila Solórzano, L. B., Vera Hinojosa, J. A., & Flores Flores, K. L. (2019). Estructura y genética de la otosclerosis. RECIMUNDO: Revista Científica de la Investigación y el Conocimiento, 3(2), 372–389. Casas, J. S., Rodríguez, D. D., Miranda, G., & de Grazia, J. A. (2016). Otosclerosis: A review of aetiopathogenic, clinical-demographic and imaging aspects. Revista Chilena de Radiología, 22(3), 108–113. Gaiotti, J. O., Diniz, R. L. F. C., Gomes, N. D., Costa, A. M. D., Villela, C. L. B. C., & Moreira, W. (2013).Tomographic diagnosis and relevant aspects of otosclerosis. Radiología Brasileira, 46(5), 307–312. Gil-Carcedo García, L. M. (2011). Otología (3.ª ed.). Editorial Médica Panamericana. Hoffman, R. (1997). Otosclerosis. Volta Review, 99(5), 167–170. López-Pousa, A., & Domènech-Vadillo, E. (2022). Protocolos de exploración audiológica en la patología del oído medio: revisión de la otoesclerosis. Revista Española de Otorrinolaringología. Ramírez-Camacho, R. (2018). Manual de otorrinolaringología. McGraw-Hill Education. Ribas, J. A., & Ariza, H. F. (s.f.). Tratado de otología y audiología. Diagnóstico y tratamiento médico quirúrgico. Salesa Batlle, E., Perelló Scherdel, E., & Bonavida Estupiñá, A. (2021). Tratado de audiología. Elsevier Health Sciences. Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello. (s.f.). Guía de práctica clínica sobre el diagnóstico y tratamiento de la otosclerosis. Souza, C., Goycoolea, M., & Sperling, N. (2014). Otosclerosis: Diagnosis, evaluation, pathology, surgical techniques, and outcomes. Plural Publishing. Verde-Lizárraga, C., Lugo-Machado, J. A., Sainz-Fuentes, N., Quintero-Bauman, A., Jiménez-Rodríguez, M., Canche-Martín, E. M., & Reina-Loaiza, J. R. (2024). Ganancia auditiva en pacientes intervenidos de cirugía del estribo por otosclerosis. Revista ORL, 15(1), 19–27. Autores Dayana Nicole Bernal Acapana Jorge Utrilla Rodríguez Riham Laroub Igalla. Coordinación docente: Javier Povedano Montero, PhD. Asignatura: Técnicas de Acústica y Audiometría. Grado en Óptica y Optometría. UCM

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GAES inicia una nueva etapa con la inauguración de su nueva sede en Barcelona

Las nuevas oficinas de GAES reúnen a todos los departamentos en una sola planta, un diseño estratégico pensado para conectar a las personas en el día a día, agilizar el intercambio de ideas y potenciar el trabajo colaborativo. Este espacio premium está ubicado en el edificio Urbit, en el distrito de Poblenou, y cuenta con un espacio totalmente equipado, ecosostenible e inteligente de casi 3.000 m². GAES, compañía líder en soluciones auditivas en España, inauguró sus nuevas oficinas en el Edificio Urbit, ubicado en la calle Bilbao 140, en pleno distrito 22@ de Barcelona, uno de los principales polos de innovación y actividad empresarial de la ciudad. Este traslado supone un nuevo capítulo en la evolución de la compañía y responde a su apuesta por espacios de trabajo más colaborativos, sostenibles y adaptados a las necesidades de sus equipos. Después de desarrollar su actividad desde sus oficinas en la calle Pere IV durante más de 30 años, GAES ha decidido permanecer en Poblenou, uno de los barrios más dinámicos y transformadores de Barcelona, lo que supone apostar por un ecosistema que combina tecnología, creatividad y emprendimiento, además de situarse en un entorno que simboliza la dirección hacia la que avanza la organización. Esta decisión ofrece a los empleados de GAES contar con un espacio totalmente equipado de casi 3.000 m², 20 salas de reuniones, 20 phone booths, una terraza de 500 m² y otra de 100 m². Las nuevas oficinas de GAES reúnen a todos los departamentos en una sola planta, un diseño estratégico pensado para conectar a las personas en el día a día, agilizar el intercambio de ideas y potenciar el trabajo colaborativo. En el acto de inauguración estuvieron presentes Enrico Vita, CEO de Amplifon y Iacopo Pazzi, Chief Retail Commercial Officer junto con el equipo directivo de España, liderado por el director general, Luca Bradaschia, quienes se unieron para celebrar con todo el personal no solo un cambio de ubicación, sino un compromiso renovado con las personas, la cultura y las ambiciones de Amplifon y GAES en España. Enrico Vita, CEO del Grupo Amplifon, del que GAES forma parte, inauguró las nuevas oficinas con el tradicional corte de cinta. Seguidamente, realizó un recorrido por las instalaciones, durante el cual los asistentes pudieron conocer de primera mano la visión detrás del proyecto y las principales características de la nueva sede de GAES. El edificio Urbit dispone también de un auditorio, así como una amplia variedad de servicios diseñados para facilitar el día a día de los empleados y mejorar su experiencia en el entorno de trabajo, como gimnasio, biblioteca, sala de juegos, sala de lactancia, eventos, actividades e iniciativas dirigidas a impulsar la colaboración y el sentido de comunidad. Además, la elección del edificio Urbit responde al firme compromiso de GAES con la sostenibilidad, el bienestar y la innovación. El inmueble destaca como un referente ecosostenible y tecnológico de oficinas premium, habiendo alcanzado los máximos estándares internacionales mediante la certificación LEED Platinum en materia de eficiencia energética y uso responsable de recursos, y la certificación WELL Platinum enfocada en salud, confort y calidad ambiental. En el ámbito tecnológico y de inteligencia, ya cuenta con WiredScore Platinum y el sello SmartScore Gold. Este espacio premium está ubicado en el edificio Urbit, en el distrito de Poblenou, y cuenta con un espacio totalmente equipado, ecosostenible e inteligente de casi 3.000 m². Las oficinas de GAES, por su parte, han sido concebidas para impulsar la interacción, el intercambio de ideas y el trabajo transversal entre departamentos, creando un entorno que refleja la visión de futuro de la compañía. Con este nuevo espacio, la compañía marca el inicio de una nueva etapa: más conectada, más colaborativa y preparada para afrontar los retos del futuro.

El experto

Uno de cada ocho adolescentes presenta signos de daño auditivo a los 18 años

La pérdida auditiva ya no es un problema exclusivo de las personas mayores. Un importante estudio longitudinal realizado en los Países Bajos alerta de que uno de cada ocho adolescentes presenta signos compatibles con daño auditivo inducido por el ruido al cumplir los 18 años, mientras que un 6,2 % padece pérdida auditiva neurosensorial. Los resultados ponen de manifiesto la necesidad de reforzar las estrategias de prevención y detección precoz durante la adolescencia. La investigación, publicada en la revista Otolaryngology–Head and Neck Surgery, analizó a 3.347 adolescentes mediante evaluaciones auditivas realizadas a los 13 y a los 18 años. Aunque la prevalencia global apenas varió, los investigadores observaron un empeoramiento de la gravedad del daño auditivo y un aumento de los signos característicos de la pérdida inducida por el ruido. El ruido recreativo, principal factor de riesgo El uso de auriculares y dispositivos de música personales a volúmenes elevados, los videojuegos, la asistencia a conciertos y otros entornos muy ruidosos se identifican como los principales factores de riesgo. La exposición prolongada a sonidos superiores a 85 decibelios puede producir lesiones irreversibles en las células ciliadas del oído interno, responsables de transformar el sonido en impulsos nerviosos. Muchos dispositivos actuales superan ampliamente ese nivel de seguridad, por lo que la exposición repetida puede provocar una pérdida auditiva permanente. El uso prolongado de auriculares a volúmenes elevados sigue siendo uno de los principales factores de riesgo. Consecuencias para la salud La pérdida auditiva en la adolescencia puede afectar al rendimiento académico, las habilidades comunicativas, el desarrollo cognitivo y las relaciones sociales. Además, favorece el aislamiento y puede acelerar el deterioro auditivo en etapas posteriores de la vida. Los primeros síntomas suelen pasar desapercibidos, ya que inicialmente se afectan las frecuencias agudas y el adolescente puede seguir percibiendo el volumen de los sonidos aparentemente con normalidad. Detectar precozmente el deterioro auditivo permite frenar su progresión y proteger la audición a largo plazo. Prevención Los investigadores insisten en que la pérdida auditiva inducida por el ruido es prevenible. Recomiendan promover hábitos de escucha seguros, controlar el volumen de los dispositivos personales, utilizar protectores auditivos cuando sea necesario y realizar revisiones auditivas periódicas durante la adolescencia. La pérdida auditiva en la adolescencia puede afectar al rendimiento académico, la comunicación y la calidad de vida. También consideran imprescindible reforzar la educación sanitaria dirigida a familias, docentes y jóvenes para favorecer una mayor concienciación sobre los riesgos de la exposición al ruido. Conclusión Los resultados refuerzan el papel de los profesionales de la audiología en la prevención y detección precoz del daño auditivo. En una sociedad cada vez más expuesta al ruido recreativo, la educación, el seguimiento y la intervención temprana serán fundamentales para proteger la salud auditiva de las nuevas generaciones. La pérdida auditiva inducida por el ruido es, en gran medida, prevenible.

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El mayor reto de la Audiología no está en la tecnología, sino en las personas

El concepto de liderazgo ha evolucionado de forma significativa en los últimos años. Si tradicionalmente las organizaciones sanitarias se estructuraban mediante modelos jerárquicos, donde las decisiones fluían de arriba abajo, hoy los profesionales buscan entornos mucho más participativos, donde su opinión sea escuchada y su trabajo reconocido. Este cambio resulta especialmente evidente entre las nuevas generaciones de audioprotesistas y audiólogos, que valoran aspectos como la conciliación, el aprendizaje continuo, la autonomía y la posibilidad de contribuir al crecimiento de la organización. Para ellos, formar parte de un proyecto profesional va mucho más allá de desempeñar una función asistencial; desean sentirse implicados en un propósito compartido. En este contexto, el liderazgo deja de entenderse como una posición de autoridad para convertirse en una función de apoyo. Los responsables de clínicas y centros auditivos deben facilitar el trabajo de sus equipos, proporcionar los recursos necesarios y generar un clima de confianza que favorezca tanto el desarrollo profesional como la innovación. La tecnología impulsa la evolución de la Audiología, pero son las personas quienes continúan marcando la diferencia en la experiencia del paciente. Esta visión propone invertir la jerarquía tradicional para situar al paciente en el centro de la organización, respaldado por profesionales clínicos plenamente apoyados por la dirección. Un modelo en el que el liderazgo actúa eliminando obstáculos, simplificando procesos y permitiendo que quienes están en contacto directo con el paciente puedan desarrollar su labor con la máxima eficacia. Más allá de un modelo concreto de gestión, el mensaje resulta claro: las organizaciones que ponen a las personas en el centro están mejor preparadas para afrontar los desafíos de un mercado laboral cada vez más competitivo. El proceso de selección también comunica los valores de una organización La captación de talento comienza mucho antes de la incorporación de un nuevo profesional. Cada interacción durante el proceso de selección constituye una oportunidad para transmitir la identidad y los valores de la empresa. Los candidatos no solo evalúan las condiciones económicas de una oferta. También observan cómo se desarrolla la entrevista, la claridad de la información recibida, la transparencia de las expectativas y el interés mostrado por conocer sus inquietudes profesionales. La fidelización del talento comienza mucho antes del primer día de trabajo: empieza en la cultura de la organización. Una experiencia de selección bien diseñada transmite profesionalidad y genera confianza desde el primer contacto. Por el contrario, procesos largos, poco claros o excesivamente burocráticos pueden provocar que excelentes candidatos opten por otras organizaciones antes incluso de recibir una propuesta formal. Las empresas más competitivas han comprendido que el proceso de incorporación representa el primer paso para construir una relación duradera. Facilitar la integración de los nuevos profesionales mediante programas de acogida, planes de mentoría y acompañamiento durante los primeros meses favorece una adaptación más rápida y refuerza el sentimiento de pertenencia desde el inicio. Tecnología y personas: un equilibrio imprescindible La transformación digital está modificando profundamente la práctica audiológica. La incorporación de herramientas basadas en inteligencia artificial, los sistemas avanzados de adaptación protésica, la teleaudiología y las plataformas digitales de seguimiento ofrecen nuevas posibilidades para mejorar la atención al paciente. Los profesionales no buscan únicamente un empleo; desean formar parte de un proyecto con propósito y posibilidades reales de crecimiento. Sin embargo, esta evolución tecnológica no reduce la importancia del factor humano; al contrario, la hace aún más relevante. La tecnología proporciona información, automatiza procesos y mejora la precisión de determinados procedimientos, pero continúa siendo el profesional quien interpreta las necesidades del paciente, genera confianza, resuelve dudas y acompaña durante todo el proceso de adaptación. Por ello, las organizaciones deben evitar caer en el error de considerar que la innovación tecnológica sustituye al talento. La verdadera ventaja competitiva surge cuando ambas dimensiones trabajan de forma complementaria. Invertir en tecnología sin invertir en las personas limita el potencial de cualquier organización. Del mismo modo, disponer de excelentes profesionales sin ofrecerles herramientas adecuadas dificulta que puedan desarrollar plenamente sus capacidades. El futuro de la Audiología dependerá, en gran medida, de la capacidad para mantener ese equilibrio entre innovación tecnológica y excelencia asistencial. Mirando hacia el futuro Todo indica que la demanda de atención auditiva continuará creciendo durante las próximas décadas. El envejecimiento de la población, la mayor concienciación sobre la importancia de cuidar la salud auditiva y la continua evolución de las soluciones tecnológicas seguirán impulsando la necesidad de incorporar profesionales altamente cualificados. Este escenario obliga a clínicas, gabinetes y empresas del sector a replantear su estrategia de gestión del talento. Captar profesionales seguirá siendo un desafío, pero conservarlos será, probablemente, el verdadero elemento diferenciador entre unas organizaciones y otras. Invertir en el desarrollo de los equipos es invertir directamente en la calidad asistencial y en el futuro del sector. Las empresas que logren crear entornos donde las personas puedan desarrollarse profesionalmente, participar en la toma de decisiones y sentirse reconocidas estarán mejor preparadas para afrontar los retos del futuro. En un mercado donde el conocimiento especializado constituye el principal activo, cuidar de quienes cuidan de los pacientes deja de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica. Conclusión La gestión del talento ha pasado a ocupar un lugar central en el desarrollo de la Audiología moderna. Más allá de las dificultades para cubrir vacantes, el verdadero reto consiste en construir organizaciones capaces de atraer, desarrollar y fidelizar a profesionales comprometidos con una atención de excelencia. La experiencia demuestra que la combinación de una cultura organizativa sólida, un liderazgo cercano, oportunidades reales de crecimiento y una apuesta decidida por la formación continua constituye la mejor estrategia para responder a un mercado laboral cada vez más exigente. En definitiva, invertir en las personas no solo fortalece los equipos de trabajo, sino que repercute directamente en la calidad asistencial, en la satisfacción de los pacientes y en la sostenibilidad de las organizaciones. Porque, en un sector donde la confianza constituye la base de toda relación clínica, el mayor valor de cualquier empresa sigue siendo el talento de quienes la integran.

Entrevista

Entrevista con Peter Justesen, Head of Hearing Division.

Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre. Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia. El 16 de marzo se hizo pública la intención de compra de GN Hearing, uno de los principales fabricantes mundiales de audífonos, por parte del grupo italiano de distribución Amplifon. Para comprender el verdadero alcance de este movimiento, también queríamos analizar cómo este acuerdo podría influir en el equilibrio del sector y qué implicaciones podría tener para los profesionales en los próximos meses. Este tipo de transacciones reflejan la evolución natural de una industria en constante transformación.  Invitamos a Peter Justesen, Head of Hearing Division, a compartir sus opiniones. La adquisición por parte de Amplifon ha generado interés en el sector. ¿Qué significa realmente este acuerdo para GN y sus clientes? Para nuestros clientes y socios, todo sigue como siempre.  Nuestro papel como socio de confianza permanece inalterado y firmemente anclado como la base de nuestra estrategia.  Nuestro enfoque está en apoyar el crecimiento empresarial de nuestros clientes y salvaguardar su posición competitiva en el mercado local. El nuevo proyecto de instalaciones en España —y la reciente apertura de la nueva en Brasil— reflejan el crecimiento que GN Hearing ha experimentado a lo largo de los años y su continua inversión en atender a los clientes. Estos proyectos llevan mucho tiempo en marcha y se consideran un paso importante para mejorar aún más el servicio en estos mercados.  El nuevo espacio estará dedicado a reforzar el soporte al cliente y la colaboración diaria con profesionales de la atención auditiva. ¿Seguirá siendo GN Hearing un fabricante independiente y de confianza, y podrán los clientes seguir confiando en su relación, condiciones y acceso existentes? Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. El negocio mayorista de GN Hearing continuará operando con una clara separación de las operaciones minoristas de Amplifon. Este tipo de modelo integrado verticalmente no es inusual en la industria auditiva. Lo que importa es la gobernanza en torno a esa separación, y GN Hearing está comprometida a hacerla robusta y transparente. Seguimos 100 % comprometidos a atender a nuestros clientes en todo el mundo, y todos los contratos existentes, marcos de precios y condiciones comerciales siguen vigentes; los acuerdos no cambian como resultado de este anuncio ni de la transacción planificada. ¿Cambiará este acuerdo la hoja de ruta de innovación de GN Hearing o llevará a un trato preferencial para Amplifon en comparación con otros clientes? Con la transacción propuesta, nuestro objetivo no es solo mantener nuestro impulso de liderazgo, sino reforzarlo aún más. Y sabemos que la innovación es una parte clave de ello. Queremos seguir siendo líderes en innovación en nuestro sector. Estamos entusiasmados de poder compartir más sobre nuevos lanzamientos innovadores en el futuro. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. De cara al futuro, la expectativa clara es que GN Hearing seguirá gestionando y desarrollando activamente su propio portafolio de audífonos de marca, así como las marcas de marca propia de sus clientes. ¿Qué mensaje compartirías hoy con los profesionales de la audición, especialmente aquellos que compiten con los centros Amplifon cercanos? El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Hearing de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día. Con el tiempo, y sujeto a cierres, se espera que la combinación de ambas empresas proporcione más recursos para invertir en innovación, no menos, con el objetivo de ofrecer un portafolio de soluciones inigualable para profesionales y usuarios de la Audiología. El mensaje más importante para los profesionales de la audición es que la división de Audición de GN seguirá colaborando y apoyando a los profesionales de la audición a nivel mundial, sirviendo al mercado más amplio con las mismas marcas, neutralidad y estándares que hoy en día.

Entrevista

Entrevista con Alfonso Ríos subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN

GN, donde la alta tecnología se encuentra con la experiencia del cliente. Hablar con Alfonso Ríos, subdirector general del clúster del sur de Europa y Brasil de GN, significa viajar por algunos de los mercados de Audiología más dinámicos de la actualidad. Responsable de la gestión diaria del clúster que incluye España, Italia, Portugal y Brasil, supervisa realidades muy diferentes que comparten el mismo reto: mejorar el acceso a soluciones auditivas y fortalecer aún más su posición de liderazgo en el mercado. Con una amplia experiencia internacional, ofrece una visión privilegiada de cómo está evolucionando el sector y qué moldeará el futuro de la Audiología. ¿Cómo se llega a gestionar las operaciones diarias de un clúster que cubre mercados tan diferentes como España, Portugal, Italia y Brasil? No ocurre de la noche a la mañana; es el resultado de muchos años trabajando en desarrollo de negocio y en distintos mercados. He tenido la oportunidad de trabajar en países como Portugal, Marruecos, España, Brasil o Italia, lo que me ha permitido entender no solo el sector, sino también las particularidades culturales y empresariales de cada mercado. Esa experiencia es clave cuando lideras una región diversa. El reto consiste en encontrar puntos en común, compartir mejores prácticas entre países y adaptar la estrategia global a las necesidades locales. Para lograrlo es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿En qué se diferencian estos mercados en cuanto al acceso y la distribución de los pacientes? Son mercados con una necesidad clínica común, pero con estructuras de acceso muy distintas. España, Portugal e Italia son mercados más fragmentados, con una mezcla de grandes cadenas y una base importante de independientes. Brasil tiene otra dinámica, destaca el nivel clínico de los profesionales, pero el crecimiento depende más del volumen, el precio y la expansión geográfica, además de un peso relevante del sistema público. En conjunto, el reto es gestionar mercados maduros y de crecimiento a la vez, equilibrando eficiencia y adaptación local. Es fundamental estar cerca de los equipos y de los clientes: escuchar, conocer cada mercado y trabajar juntos para impulsar el crecimiento, sabiendo que la misma fórmula no funciona en todos los países. ¿Existen diferencias relevantes en el comportamiento de los usuarios entre estos mercados? En realidad, las necesidades entre mercados no varían tanto. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. Si vamos un paso más allá, el reto es seguir impulsando la adaptación de audífonos, reduciendo el tiempo entre la detección de la pérdida auditiva y la solución, y reforzando la concienciación sobre la importancia del diagnóstico y la intervención precoz. Además, está ocurriendo algo claro: los usuarios están volviendo a los entornos físicos. Esto refuerza el papel del profesional, que escucha, acompaña y resuelve necesidades reales, lo cual es una muy buena noticia. Nuestro principal reto como empresa tecnológica es trasladar las capacidades avanzadas de nuestros productos al usuario final a través de la experiencia: lo que sienten al utilizarlos y el impacto positivo que eso genera. Esto es algo común en todos los mercados donde opera GN. En este contexto, nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Estamos entrando en una fase de consolidación estructural en el sector? Sí, claramente. Este no es un fenómeno puntual, ni cíclico. El sector está entrando en una fase en la que la escala es decisiva para poder invertir en tecnología, marketing, digitalización de pacientes y redes clínicas, se necesita masa crítica. Esto acelera tanto los procesos de consolidación horizontal como vertical. Esto no eliminará a los actores locales —los centros independientes seguirán existiendo— pero redefinirá su papel dentro de ecosistemas más amplios, probablemente como puntos de venta cada vez más especializados. En este contexto, se desarrollarán servicios que aún no están claramente definidos en los protocolos actuales de punto de venta, donde el pago por los servicios se convierte en una realidad y complementa la adaptación de audífonos. Nuestro papel también ha evolucionado: ya no se trata solo de explicar características técnicas, sino de ayudar a transmitir y demostrar las sensaciones y la experiencia real que aporta el uso de nuestros productos. ¿Qué está haciendo GN para ayudar al independiente a día de hoy? Para responder a esta pregunta tenemos que remontarnos 34 años atrás, cuando lo que hoy conocemos como GN Group comenzó su actividad en el mercado español con un posicionamiento muy claro: ayudar al profesional independiente a crecer. Desde entonces, esa cultura se ha transmitido año tras año dentro de la compañía. No nos hemos limitado a adaptarnos al mercado; en muchos casos hemos sido pioneros, creando tendencia e impulsando nuevas formas de trabajar en el sector. Hoy seguimos desarrollando esa misma visión. Somos una empresa tecnológica, pero entendemos que la tecnología por sí sola no es suficiente. Por eso trabajamos en proyectos y servicios que complementan nuestros productos y ayudan a nuestros clientes a analizar su negocio, segmentar a sus pacientes y desarrollar protocolos de actuación alineados con el mercado actual y futuro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. Esto lo hacemos a través de un trabajo conjunto entre el profesional, su responsable comercial —que actúa como consultor—, el equipo de marketing y el departamento de formación, formado por perfiles clínicos, técnicos y de negocio. Pero quizás lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro. Nuestro objetivo es combinar tecnología avanzada con herramientas que mejoren la experiencia en el punto de venta. A lo largo de estos años hemos acompañado a muchos clientes en su crecimiento, y poder formar parte de ese desarrollo es, sin duda, uno de los mayores motivos de orgullo para nosotros. Lo más importante es que no creemos en soluciones estándar. Cada cliente es diferente, y por eso trabajamos con ellos para diseñar estrategias a medida, poniendo siempre al independiente en el centro.

Entrevista

«Crecer hoy en Audiología exige más que nunca: especialización y recursos»

En un contexto de crecimiento sostenido y transformación del sector, Audika continúa consolidando su presencia en España combinando expansión orgánica e integración de centros. Hablamos con David Ruiz, Director General de Audika España, sobre la evolución del mercado, los retos de los profesionales y el papel que jugarán los grandes grupos en los próximos años. ¿Cómo está evolucionando el mercado de la Audiología en España desde el punto de vista del profesional? El sector está viviendo un proceso de transformación importante. Cada vez es más exigente a nivel de especialización, inversión en tecnología y estructura operativa. El sector está viviendo un proceso de transformación importante. Cada vez es más exigente a nivel de especialización, inversión en tecnología y estructura operativa. ¿Qué retos principales están afrontando hoy los propietarios de centros auditivos? Esto hace que muchos profesionales tengan que replantearse cómo quieren posicionarse en los próximos años. Muchos de ellos están encontrando dificultades para crecer o incluso mantenerse en un entorno cada vez más competitivo. Muchos profesionales se enfrentan hoy al reto de seguir creciendo en un entorno cada vez más exigente. Nos encontramos con propietarios en momentos vitales y profesionales muy distintos, y eso es algo que tenemos muy en cuenta desde el primer contacto. Hay quienes se acercan a nosotros porque están pensando en la jubilación y quieren asegurar la continuidad de un proyecto al que han dedicado muchos años. Otros desean seguir creciendo, pero son conscientes de que hacerlo en solitario, por recursos o estructura, cada vez es más complejo. Y también hay profesionales que tienen otros proyectos personales o profesionales, pero no quieren que su centro desaparezca ni pierda el valor que han construido. El crecimiento en solitario es cada vez más complejo. [caption id="attachment_30908" align="alignnone" width="1200"] Centro auditivo Audika, Jerez de la Frontera[/caption] En los últimos años Audika ha experimentado un crecimiento muy sólido en España. ¿Cómo ha evolucionado la compañía? En los últimos años Audika ha vivido una evolución muy positiva en España, con un crecimiento cercano al 18% en 2025 y más de 160 centros en todo el país. El hecho de formar parte del Grupo Demant, líder mundial en salud auditiva, nos aporta una base muy sólida en innovación y conocimiento clínico. Muchos centros independientes están encontrando dificultades. ¿Cuándo debería un profesional plantearse la integración? El sector está viviendo un proceso de transformación muy relevante. Cada vez es más exigente en términos de especialización, inversión en tecnología y capacidad operativa. Esto hace que muchos profesionales tengan que replantearse cómo quieren posicionarse en los próximos años. En ese sentido, las adquisiciones nos permiten no solo crecer como compañía, sino también preservar negocios locales, acompañarlos en su evolución, aportándoles estructura, recursos, una visión a largo plazo y por supuesto siempre respetando su historia y su esencia. La integración es una oportunidad de crecimiento ¿Qué mensaje daría a los propietarios que dudan? En Audika estamos abiertos a charlar con total confidencialidad y sin ningún compromiso. Es importante analizar cada caso de forma individual, nuestro objetivo es construir proyectos que encajen. Buscamos relaciones a largo plazo donde todas las partes se sientan cómodas. El profesional gana respaldo: acceso a tecnología, soporte en gestión, marketing y procesos, además de un entorno donde puede centrarse más en el paciente. El objetivo es facilitar su trabajo y mejorar la calidad del servicio. Buscamos construir proyectos, no absorber centros. ¿Qué papel juegan las adquisiciones? Actualmente, más del 65% de nuestros centros en España se han incorporado a través de procesos de integración. Es una parte importante de nuestro crecimiento, siempre desde una visión de colaboración y desarrollo conjunto. Más del 65% de nuestros centros en España se han incorporado a través de procesos de integración. ¿Qué ventajas ofrece Audika? Mayor desarrollo profesional, continuidad en pacientes y respaldo de una gran estructura. En primer lugar, los equipos profesionales: los empleados del centro pasan a formar parte nuestro grupo con mayores oportunidades de crecimiento y desarrollo profesional. En segundo lugar, algo fundamental para ellos es la continuidad en la atención a sus pacientes. En Audika nos comprometemos a seguir atendiéndolos con la misma calidad, el mismo cuidado y nivel de servicio que el centro les venía ofreciendo. Además, incorporarse a Audika supone contar con el respaldo y la garantía de una gran empresa que forma parte del grupo Demant. Se trata de dar continuidad al proyecto, cuidando a las personas —pacientes y equipos— y reforzándolo con una estructura que aporta estabilidad y futuro. ¿Qué diferencia a Audika? Actuamos con honestidad y transparencia desde el primer momento. No creemos en el modelo del «pez grande que se come al chico», sino en el de dos proyectos que se sientan a valorar si realmente existe un encaje. No creemos en el modelo del «pez grande que se come al chico», sino en proyectos que encajan. ¿Cómo gestionan la integración? Con acompañamiento cercano y respetando la identidad del centro. Es fundamental que la transición sea fluida, con el mínimo impacto para empleados y pacientes. ¿Cómo ve el futuro del sector? El futuro del sector pasa por proyectos que sepan combinar tecnología y especialización, sin perder la personalización ni el cuidado de las personas. La especialización ya no es una opción, es una necesidad. ¿Qué recomendaría a un profesional que está valorando opciones? Hablar sin compromiso, queremos entender sus inquietudes. Creemos que para que una integración tenga sentido, es imprescindible que exista un encaje desde el principio entre su filosofía y la nuestra. Buscamos centros que compartan nuestros mismos valores: el cuidado de los empleados, la atención personalizada al paciente y la importancia de ofrecer un servicio de calidad y cercano. Para finalizar, ¿cómo afronta Audika su crecimiento en España en los próximos años? Nuestro objetivo es seguir creciendo de manera sostenida en España, combinando aperturas y adquisiciones que refuercen nuestra presencia en zonas con alta demanda asistencial. SABER MÁS SOBRE AUDIKA Estamos aquí para escucharte integraciones@audika.es Teléfono: 676 85 03 82 www.audika.es  

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DANAVOX convierte la experiencia de cliente en una ventaja competitiva con Happy Users

El programa integrado en la estrategia AllStars 2026, proporciona a los centros auditivos materiales exclusivos y campañas periódicas para reforzar la relación con sus usuarios y ayudar al audioprotesista a diferenciarse en su mercado. En Audiología la tecnología es esencial, pero la experiencia que vive el usuario antes, durante y después de la adaptación auditiva resulta cada vez más decisiva. Con esta idea de fondo, DANAVOX ha consolidado Happy Users, un programa que pone a disposición de sus centros auditivos herramientas y materiales orientados a mejorar la experiencia de cliente y fortalecer la relación entre el audioprotesista y sus pacientes. La iniciativa forma parte del nuevo programa AllStars 2026, la estrategia con la que DANAVOX quiere impulsar el liderazgo de los audioprotesistas independientes en sus respectivos mercados. Un modelo que combina innovación, exclusividad territorial, ventajas comerciales y acciones orientadas a reforzar la fidelización y la percepción de valor del usuario final. DANAVOX ha consolidado Happy Users, un programa que pone a disposición de sus centros auditivos herramientas y materiales orientados a mejorar la experiencia de cliente y fortalecer la relación entre el audioprotesista y sus pacientes. Con 82 años de historia, DANAVOX mantiene intacto su compromiso con la salud auditiva y con el apoyo permanente a los profesionales de la audición. Desde su relanzamiento por parte de Grupo GN en 2021, la marca ha apostado por ofrecer al audioprotesista mucho más que un catálogo de productos, desarrollando servicios y programas que le permitan crecer y fortalecer su negocio. En este contexto nace Happy Users, una iniciativa gratuita para todos los clientes de DANAVOX. A lo largo del año, los centros reciben mensualmente materiales diseñados específicamente para dinamizar el gabinete y enriquecer la experiencia del usuario. Algunas campañas se centran en el diseño del escaparate y en la creación de espacios más atractivos y cercanos, otras aportan materiales de apoyo a la venta o pequeños detalles pensados para sorprender al usuario y reforzar el vínculo emocional con su centro auditivo de referencia. Las propuestas evolucionan con las estaciones y con las campañas del año, incorporando elementos creativos y personalizados que ayudan al audioprotesista a mantener vivo el contacto con sus pacientes. Happy Users nace directamente de la filosofía de la marca. «Somos una marca diferente, cercana y centrada en las personas. Happy Users refleja esa manera de entender la audiología. Queremos ayudar al audioprotesista a crear experiencias memorables y a fortalecer la relación de confianza con sus usuarios, porque sabemos que ahí reside buena parte del éxito de un centro auditivo», señala Alfonso Ríos, Deputy General Manager South Europe & Brazil de GN. El programa se integra dentro de AllStars 2026, una estrategia más amplia que incluye otras ventajas diferenciales, como la exclusividad territorial, la ampliación de la garantía del fabricante hasta cinco años bajo determinadas condiciones, el programa DANAS de incentivos y servicios personalizados, así como sistemas de demostración de audífonos para facilitar la experiencia de compra y la conversión en ventas. Happy Users, una iniciativa gratuita para todos los clientes de DANAVOX. A lo largo del año, los centros reciben mensualmente materiales diseñados específicamente para dinamizar el gabinete y enriquecer la experiencia del usuario. Para DANAVOX, la experiencia de cliente no es un concepto accesorio, es una forma de entender el negocio y de acompañar al audioprotesista en todos los ámbitos de su actividad. Porque detrás de cada adaptación auditiva hay una historia personal y, también, una oportunidad para que la atención recibida se convierta en confianza, fidelidad y bienestar. Saber más https://www.danavox.com/es-es/ Para DANAVOX, la experiencia de cliente es una forma de entender el negocio y de acompañar al audioprotesista en todos los ámbitos de su actividad. Porque detrás de cada adaptación auditiva hay una historia personal y, también, una oportunidad para que la atención recibida se convierta en confianza, fidelidad y bienestar.

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Auracast, la revolución silenciosa que puede transformar la accesibilidad auditiva

La nueva tecnología de transmisión de audio basada en Bluetooth LE Audio abre una etapa de accesibilidad más universal, sencilla e inclusiva. Los audífonos ReSound Vivia ya incorporan esta innovación, que comienza a desplegarse en teatros, aeropuertos y espacios públicos de todo el mundo, con el objetivo de que las personas con pérdida auditiva vuelvan a participar plenamente en la vida social y cultural. Durante décadas, las personas con pérdida auditiva han tenido que adaptarse a los espacios. Buscar una zona concreta en un teatro para escuchar mejor, solicitar un receptor adicional en una conferencia o resignarse a no entender con claridad los anuncios de un aeropuerto formaba parte de una experiencia demasiado habitual. La irrupción de Auracast plantea un cambio profundo de esa realidad. Por primera vez, la accesibilidad auditiva aspira a ser universal, sencilla y estar integrada en los propios dispositivos que acompañan a las personas en su vida diaria. Detrás de esta tecnología, basada en Bluetooth LE Audio, hay mucho más que una mejora en la transmisión del sonido, hay una nueva forma de entender la participación social de las personas con pérdida auditiva. Vanessa Kerkelic, Global Marketing Manager de GN, recordaba recientemente en la masterclass «More than Hearing» en una ponencia dedicada a Auracast y accesibilidad auditiva que, cuando se habla de pérdida auditiva, la atención suele centrarse en los audiogramas o en cómo los audífonos mejoran la audición, pero con frecuencia se olvida lo que sucede cuando una persona deja de ir a conciertos, evita viajar o siente ansiedad ante determinados entornos porque no puede escuchar con claridad. «No estamos restaurando solamente la audición. Estamos restaurando la participación y la posibilidad de volver a sentirse parte de esos lugares», explicó. Esa idea recorre buena parte de las investigaciones actuales sobre pérdida auditiva. El aislamiento social no suele producirse de forma repentina. A menudo aparece de manera gradual, cuando las personas dejan de acudir a determinados espacios porque la experiencia se vuelve agotadora. Kerkelic ilustró esta situación con el caso de una usuaria estadounidense que, en apenas una semana, vio cómo fallaban distintos sistemas de accesibilidad en una conferencia profesional, una sala de cine o una clase de baile. La consecuencia no era únicamente no escuchar bien, era empezar a preguntarse si merecía la pena seguir participando. Detrás de esta tecnología, basada en Bluetooth LE Audio, hay mucho más que una mejora en la transmisión del sonido, hay una nueva forma de entender la participación social de las personas con pérdida auditiva. Auracast nace precisamente para responder a esa realidad. Esta tecnología permite que una sola fuente de audio transmita sonido de forma simultánea a un número prácticamente ilimitado de dispositivos compatibles, entre ellos audífonos, implantes cocleares, auriculares Bluetooth o teléfonos móviles. A diferencia de las soluciones tradicionales, el usuario no necesita un receptor específico ni sentarse en un lugar determinado. Basta con acceder a la emisión disponible y recibir el sonido directamente en sus propios dispositivos. «No estamos restaurando solamente la audición. Estamos restaurando la participación y la posibilidad de volver a sentirse parte de esos lugares». La diferencia no es solo técnica, supone un cambio de filosofía. Durante años, la accesibilidad auditiva se ha construido alrededor de espacios delimitados y tecnologías específicas. Andrew Godfrey, ingeniero electrónico superior de Ampetronic, consideró igualmente en «More than Hearing», que Auracast abre una etapa distinta. Los sistemas como los bucles magnéticos, señaló, han sido extraordinariamente útiles, pero estaban diseñados fundamentalmente para personas con audífonos o implantes cocleares, mientras que esta tecnología «llega a todo el mundo». Esa universalidad es precisamente una de sus principales fortalezas. Personas con pérdida auditiva, usuarios de auriculares inalámbricos o personas sin dificultades auditivas podrán acceder a una escucha personalizada utilizando la misma infraestructura. Esta tecnología permite que una sola fuente de audio transmita sonido de forma simultánea a un número prácticamente ilimitado de dispositivos compatibles, entre ellos audífonos, implantes cocleares, auriculares Bluetooth o teléfonos móviles. Godfrey destaca además otra ventaja decisiva, el despliegue de esta tecnología resulta más sencillo y escalable que los sistemas tradicionales. Un aeropuerto, un estadio o una estación de tren pueden cubrir grandes superficies con un número reducido de transmisores, facilitando una accesibilidad mucho más amplia y con menores costes de implantación. El propio experto resumió esta evolución con una idea sencilla y muy significativa al señalar que, cuando compra una entrada para un teatro, quiere sentarse junto a su familia donde desee y no donde le indiquen porque allí se escucha mejor. Personas con pérdida auditiva, usuarios de auriculares inalámbricos o personas sin dificultades auditivas podrán acceder a una escucha personalizada utilizando la misma infraestructura. El avance ya ha comenzado a hacerse visible en distintos lugares del mundo. La Ópera de Sídney se convirtió en la primera gran institución cultural en instalar Auracast de forma permanente. El Aeropuerto de Frankfurt ha empezado a utilizar esta tecnología para transmitir información directamente a los usuarios y numerosos teatros, auditorios, iglesias y espacios públicos han iniciado proyectos similares. Las previsiones apuntan además a un crecimiento muy rápido. La industria estima que en los próximos años habrá miles de millones de dispositivos compatibles con Bluetooth LE Audio y millones de espacios preparados para emitir audio mediante Auracast. Un aeropuerto, un estadio o una estación de tren pueden cubrir grandes superficies con un número reducido de transmisores, facilitando una accesibilidad mucho más amplia y con menores costes de implantación. Los audífonos adquieren así una dimensión nueva. Ya no son únicamente una ayuda para mejorar la audición, se convierten en una llave de acceso a un ecosistema de conectividad y accesibilidad mucho más amplio. Los nuevos audífonos ReSound Vivia incorporan esta tecnología y forman parte de una nueva generación de dispositivos preparados para acceder a las emisiones Auracast que empiezan a extenderse por todo el mundo. La introducción de ReSound Vivia y ReSound Savi, gamas auditivas pioneras en la incorporación de Auracast, forma parte de esta nueva etapa de conectividad y accesibilidad auditiva. Las previsiones apuntan además a un crecimiento muy rápido. La industria estima que en los próximos años habrá miles de millones de dispositivos compatibles con Bluetooth LE Audio y millones de espacios preparados para emitir audio mediante Auracast. Manuel Yuste, director de Producto de ReSound, insiste en una idea que resume el momento actual de esta tecnología. «Escucho a menudo que Auracast es el futuro, pero no es el futuro, es el presente». Durante la misma masterclass, Yuste recordó además que las clínicas audiológicas pueden desempeñar un papel esencial en su difusión, convirtiéndose en espacios Auracast y acercando esta experiencia a los usuarios. También subrayó que no se trata de una tecnología pensada únicamente para personas con pérdida auditiva, sino de una solución inclusiva que cualquier persona con un dispositivo compatible puede utilizar. Auracast aspira a que una persona vuelva a disfrutar de una obra de teatro desde cualquier butaca, a escuchar con claridad un anuncio en un aeropuerto o a participar sin barreras en la vida cultural y social de su comunidad. Quizá ahí resida la verdadera trascendencia de esta revolución silenciosa. Auracast no promete únicamente una mejor calidad de sonido, ni una nueva forma de conectarse a un dispositivo. Aspira a algo mucho más ambicioso, a que una persona vuelva a disfrutar de una obra de teatro desde cualquier butaca, a escuchar con claridad un anuncio en un aeropuerto o a participar sin barreras en la vida cultural y social de su comunidad. Como recordó Vanessa Kerkelic, no se trata solo de escuchar mejor. Se trata, sobre todo, de volver a pertenecer.

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Inteligencia Aumentada, la nueva Audiología inteligente de Beltone

La nueva gama de ayuda auditiva, Beltone Envision, incorpora una nueva generación de procesamiento auditivo orientada a mejorar la comprensión del habla y reducir el esfuerzo auditivo en situaciones reales de escucha. La incorporación de Inteligencia Artificial al sector audiológico ha abierto una nueva etapa en el desarrollo de audífonos premium. Sin embargo, el objetivo de estas tecnologías ya no se limita únicamente a automatizar procesos o reducir ruido ambiental, sino a mejorar la capacidad natural del cerebro para interpretar y priorizar la información sonora en entornos complejos. En este contexto Beltone ha desarrollado el concepto de Inteligencia Aumentada, una filosofía tecnológica que busca utilizar la IA como apoyo al procesamiento auditivo natural del usuario, favoreciendo una escucha más clara, intuitiva y con menor esfuerzo. Inteligencia Aumentada, una filosofía tecnológica que busca utilizar la IA como apoyo al procesamiento auditivo natural del usuario, favoreciendo una escucha más clara, intuitiva y con menor esfuerzo. Del procesamiento automático a la ayuda cognitiva Desde hace décadas, Beltone ha desplazado el foco de la Audiología de la simple amplificación hacia la gestión inteligente de la atención auditiva, implantando su concepto de audición orgánica. El reto actual ya no consiste únicamente en «hacer audible» el sonido, sino en facilitar que el usuario pueda desenvolverse con mayor naturalidad en conversaciones grupales, restaurantes, reuniones o espacios con múltiples fuentes sonoras simultáneas, de manera que la ayuda auditiva sea una extensión perfecta del funcionamiento natural del sentido del oído. Los nuevos sistemas basados en redes neuronales profundas (DNN) permiten analizar continuamente el entorno acústico, identificar patrones de habla y ruido, y optimizar dinámicamente el procesamiento sonoro para favorecer la inteligibilidad conversacional. A diferencia de los enfoques tradicionales, o de otras marcas, la Inteligencia Aumentada no pretende sustituir el papel del cerebro humano, sino proporcionarle información sonora más organizada y útil para facilitar su capacidad natural de selección auditiva. Los nuevos sistemas basados en redes neuronales profundas (DNN) permiten analizar continuamente el entorno acústico, identificar patrones de habla y ruido, y optimizar dinámicamente el procesamiento sonoro para favorecer la inteligibilidad conversacional. El cerebro sigue siendo el principal procesador El cerebro es el sistema más eficaz para interpretar el entorno acústico. Incluso en situaciones complejas, el sistema auditivo humano es capaz de focalizar conversaciones, filtrar distracciones y priorizar señales relevantes. La pérdida auditiva dificulta este proceso al reducir la calidad y cantidad de información sonora que llega al cerebro. Por ello, y de acuerdo con su concepto de audición orgánica, la ayuda auditiva inteligente de Beltone, busca restaurar parte de esa capacidad natural mediante sistemas avanzados de clasificación ambiental, direccionalidad y reducción adaptativa del ruido. La combinación de procesamiento espacial, beamforming binaural —una tecnología avanzada de direccionalidad que utiliza los cuatro micrófonos de ambos audífonos juntos para crear una señal enfocada en el habla, mejorando la comprensión en entornos ruidosos al reducir el sonido de fondo— y redes neuronales profundas permite una aproximación precisa y contextual al tratamiento del sonido en tiempo real. Beltone Envision y el enfoque de Inteligencia Aumentada El buque insignia de nueva generación tecnológica de ayuda auditiva es Beltone Envision, la nueva plataforma premium de Beltone basada en una arquitectura DualChip con doble coprocesador inteligente. El sistema integra un Chip 360 encargado de clasificar y adaptar continuamente el entorno auditivo, junto a un chip DNN específico orientado a mejorar el contraste entre habla y ruido. Ambos procesadores trabajan conjuntamente para favorecer una escucha más clara y reducir las distracciones en situaciones acústicamente complejas. Envision incorpora además Intelligent Focus, una estrategia de procesamiento diseñada para destacar el habla relevante y minimizar el ruido no deseado, especialmente en conversaciones grupales y entornos ruidosos. El sistema DNN de Beltone Envision ha sido entrenado con 13,5 millones de frases habladas y millones de parámetros acústicos, permitiendo una adaptación más precisa a situaciones reales de comunicación. Escucha más natural y menor esfuerzo auditivo Uno de los objetivos principales de esta nueva generación de audífonos inteligentes es reducir el esfuerzo auditivo asociado a la escucha prolongada en ruido. La mejora de la relación señal/ruido y la optimización dinámica del entorno acústico permiten disminuir la carga cognitiva necesaria para seguir conversaciones complejas. Al mismo tiempo, Beltone mantiene su filosofía de audición orgánica orientada a preservar la conciencia ambiental y la percepción natural del entorno, evitando un procesamiento excesivamente agresivo que pueda resultar artificial para el usuario. Uno de los objetivos principales de esta nueva generación de audífonos inteligentes es reducir el esfuerzo auditivo asociado a la escucha prolongada en ruido. La mejora de la relación señal/ruido y la optimización dinámica del entorno acústico permiten disminuir la carga cognitiva necesaria para seguir conversaciones complejas. La integración de Inteligencia Aumentada, procesamiento binaural y aprendizaje profundo, refleja así la evolución de la audiología premium hacia soluciones cada vez más centradas en la experiencia auditiva real y en la interacción entre tecnología y procesamiento cerebral. Más allá de amplificar sonidos, la gama Beltone Envision facilita una escucha más cómoda, intuitiva y natural en algunos de los escenarios más exigentes de la vida cotidiana.

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Beltone impulsa el papel de la audiología en ópticas y refuerza su vínculo con el sector en ExpoÓptica 2026

IFEMA - Madrid. 17 abril de 2026 La compañía pone el foco en la especialización, la innovación y el futuro de la salud auditiva en un entorno profesional en evolución permanente. Beltone, marca de Grupo GN, ha reforzado su posicionamiento en ExpoÓptica 2026 como uno de los principales impulsores de la audiología dentro del entorno óptico, en un momento clave para la evolución del sector. La feria, celebrada en IFEMA Madrid, ha vuelto a reunir, en la edición de 2026, a un perfil de visitante cualificado y ha evidenciado el creciente protagonismo de la audiología como línea estratégica para las ópticas. Una propuesta experiencial para un mercado en transformación El stand de Beltone ha destacado por su planteamiento conceptual, articulado en torno a la idea de un viaje en barco como metáfora de un mercado en constante movimiento. Este enfoque ha permitido trasladar a los profesionales una propuesta clara para integrar la audiología en óptica con una estrategia definida. “Queríamos invitar a los ópticos a subirse a un proyecto con rumbo claro, en un entorno cambiante, y mostrarles que hay oportunidades reales de crecimiento”, explicaba Jezabel Bueno, responsable del proyecto de Beltone Ópticas, al término de la edición de 2026. La propuesta ha facilitado tanto el reencuentro con clientes como la generación de nuevas oportunidades, con un notable interés por parte de ópticas que ya trabajan la audiología o que valoran incorporarla. Beltone Ópticas crece como plataforma de desarrollo En el marco de la feria, Beltone ha mostrado la evolución de su proyecto Beltone Ópticas, que alcanza su cuarto año con una propuesta reforzada en formación, marketing y acompañamiento al profesional. El modelo incluye campañas personalizadas, herramientas de análisis de negocio y un programa formativo amplio orientado a implicar a todo el equipo en el desarrollo de la audiología dentro de la óptica. El objetivo es dotar al profesional de recursos que le permitan identificar oportunidades de crecimiento y convertir la audiología en una línea sólida dentro de su actividad. Innovación aplicada y valor para el profesional Desde el área comercial, Pilar García, directora de Ventas de Beltone en España, subraya que la compañía trabaja con una visión integral que combina presente y futuro. “Queremos que nuestros clientes sientan que están a la cabeza de la innovación, pero también que tienen un plan claro para hoy, con formación, herramientas clínicas y de venta que les permitan seguir creciendo”. Salud auditiva y cognición, el próximo gran reto José Luis Otero, director general de GN del sur de Europa y Brasil, ponía el acento, en sus conclusiones, en el futuro del sector, destacando la necesidad de avanzar en la relación entre audición y salud cognitiva. “Tenemos que dar el salto y empezar a trabajar los problemas cognitivos, ver el impacto que tienen y cómo podemos resolverlos a través de la mejora de la audición. Ese será el siguiente paso”, afirmaba. En este sentido, apuntaba a una evolución del propio sector hacia un enfoque más amplio, en el que la audición se integre dentro de una visión global de la salud. Una relación consolidada con el sector y con la feria La presencia de Beltone en ExpoÓptica se apoya en una trayectoria de más de tres décadas. “Desde 1992 estamos aquí. Es un placer compartir este espacio con el sector y mantener una relación tan estrecha con profesionales y compañeros”, destacaba Otero, subrayando el valor de la continuidad y la fidelidad como base de las relaciones construidas a lo largo del tiempo. Esa cercanía con el profesional sigue siendo uno de los pilares de la compañía. “Los audioprotesistas son fieles al servicio, a la relación y al conjunto de soluciones que les ofrecemos. El audífono es solo una parte. Hay que dar tecnología, formación, atención y acompañamiento. Eso es lo que hemos hecho siempre y lo que seguimos haciendo”, concluye.

Cómo abordar la rehabilitación de la hipoacusia generada por el AVD

El acueducto vestibular dilatado (AVD) es una anomalía del oído interno que puede afectar tanto a la audición como al equilibrio. Está encuadrada dentro de las hipoacusias neurosensoriales, en el grupo de alteraciones cocleovestibulares. Conocer sus características clínicas y audiológicas es clave para ofrecer rehabilitaciones auditivas adecuadas y una atención centrada en el paciente, como se ha tratado en otros artículos de esta misma revista. Este artículo explora esta condición y revisa las recomendaciones basadas en la literatura científica para la adaptación de audífonos y el seguimiento de los pacientes. El AVD es la malformación del oído interno más frecuente asociada con hipoacusia neurosensorial (entre un 5% y un 15%). Fue descrito por primera vez en 1791 por Carlo Mondini durante una disección del hueso temporal. Sin embargo, no fue hasta 1969 que Valvassori relacionó estas malformaciones con síntomas similares a los del síndrome de Ménière 1. En 1978, Valvassori y Clemis definieron formalmente el AVD tras revisar 3,700 estudios de tomografía y establecieron que un acueducto vestibular se considerará dilatado cuando su diámetro supere 1,5 mm. En adultos, el diámetro puede oscilar entre 1,5 mm y 8 mm, siendo el promedio de 4 mm. Aunque algunos estudios utilizan criterios diferentes, la definición de Valvassori y Clemis sigue siendo la más aceptada en la actualidad. El acueducto vestibular dilatado se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada y la resonancia magnética. Antes de continuar y para evitar posibles confusiones, cabe destacar que aunque  Mondini fue el primero en describir estructuras relacionadas con el acueducto vestibular dilatado, la condición que se conoce como displasia de Mondini  hace referencia a una malformación de la cóclea, caracterizada por encontrarse una vuelta y media en lugar de dos vueltas y media, y un saco endolinfático bulboso, junto con otras posibles anomalías del oído interno. Es importante destacar que la displasia de Mondini y el acueducto vestibular dilatado (EVA) no son lo mismo, aunque en algunos pacientes con Mondini también puede presentarse EVA. Esta distinción ayudará a evitar confusiones al interpretar diagnósticos y al planificar la rehabilitación auditiva. EL AVD se diagnostica principalmente mediante técnicas de imagen, como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). La TC permite visualizar el acueducto vestibular, mientras que la RM muestra el conducto endolinfático y el saco endolinfático. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres, y puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos. Hoy en día, las pruebas de imagen están incluidas en los estudios que se realizan cuando se detectan niños con pérdida auditiva y gracias a esto se ha descubierto que el AVD es la malformación del oído interno que con más frecuencia se encuentra en estas imágenes, aunque en el 40% de los casos aparece junto con otras malformaciones 1. El AVD suele afectar a ambos oídos con mayor frecuencia que a uno solo y es ligeramente más común en mujeres que en hombres. Puede presentarse de forma aislada o asociarse a trastornos genéticos como el síndrome de Pendred, que provoca problemas tiroideos y bocio, así como a otros síndromes como CHARGE o Branquio-oto-renal (BOR). Los síntomas que podemos encontrar asociados con el AVD pueden ser auditivos y vestibulares. Incluyen no superar el cribado auditivo, menor respuesta a los sonidos en la vida diaria, retraso o dificultades en el desarrollo del habla y el lenguaje, así como problemas para oír, que en algunos casos aparecen tras golpes en la cabeza. Respecto a los síntomas vestibulares, es frecuente que haya retraso para empezar a andar, episodios de vértigo de duración variable y/o sensación persistente de desequilibrio. Las pruebas para evaluar la función auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado (AVD), no difieren de las normales, siendo recomendable que se lleve a cabo una impedanciometría para comprobar la movilidad del tímpano y la presión del oído medio. En contexto clínico también incluyen emisiones otoacústicas (OAE), que verifican la función de las células ciliadas externas de la cóclea, y potenciales evocados vestibulares (VEMP), para valorar la función del sistema vestibular. Esta batería permite diferenciar entre problemas del oído medio y del oído interno, y proporciona información clave para el manejo clínico y la planificación de audífonos o implantes cocleares. No obstante, una vez que se conoce la condición, puede eludirse la medición de los reflejos teniendo en cuenta que pueden generar molestias vestibulares. Con relación al tipo de pérdida, la pérdida auditiva asociada al AVD puede presentarse como conductiva, neurosensorial o mixta, predominando el componente conductivo o mixto en las bajas frecuencias (250–1000 Hz) y el neurosensorial en las frecuencias altas. Si tenemos en cuenta las características del perfil audiométrico, los más frecuentes son tres: curva con caída en agudos y graves normales o más conservados, curva plana o el perfil conocido como «cookie-bite inverso», en el que la audición es peor en las frecuencias bajas y altas, pero se conserva relativamente mejor en las frecuencias medias. La severidad de la hipoacusia asociada al AVD es muy variable, y puede manifestarse desde leve hasta profunda. Una particularidad en esta condición es su evolución, pudiendo permanecer estable o progresar de forma gradual o súbita a lo largo del tiempo. Diferentes estudios, como el de Gopen et al.2, concluyen que entre el 60% y el 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico, mientras que solo el 30–40 % se mantiene estable a lo largo de este período. En este sentido, es muy importante entender que en el AVD puede aumentar el riesgo de un descenso súbito en la audición por factores como traumatismos craneales, cambios de presión, fiebre alta, exposición a ruidos intensos o infecciones respiratorias, aunque no siempre ocurre, especialmente en el caso de los traumatismos si estos son leves. Alrededor del 70 % de los pacientes con AVD experimenta pérdida auditiva progresiva o episodios de pérdida súbita en los nueve años posteriores a su diagnóstico. Los pacientes que han tenido fluctuaciones previas en la audición son más susceptibles de que ocurran nuevos episodios de pérdida. El tamaño del acueducto vestibular y del saco endolinfático no permite predecir cómo evolucionará la pérdida auditiva, aunque algunos estudios sugieren que los acueductos más grandes podrían asociarse a un mayor riesgo de empeoramiento progresivo. Es importante que los audiólogos conozcan que, a medida que progresa la pérdida auditiva, la capacidad de reconocer palabras suele disminuir, y que esta dificultad en la discriminación puede ser mayor a la esperada en comparación con otras hipoacusias con similar componente conductivo o mixto de origen en el oído medio y no coclear. Según las conclusiones de Wolf 1, no existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Se han utilizado procedimientos como el «Shunt», consistente en drenar o derivar el exceso de líquido del saco endolinfático, la oclusión o el uso de corticosteroides, si bien no se han mostrado eficaces y en algunos casos, pueden empeorar la audición. Por ello, el manejo se centra en los síntomas y en mejorar la comunicación del paciente mediante audífonos, implantes cocleares, sistemas FM y estrategias de apoyo a la comunicación, como la ubicación preferencial en el aula y medidas que favorezcan la lectura labial. No existen tratamientos quirúrgicos ni farmacológicos que hayan demostrado revertir la pérdida auditiva en el acueducto vestibular dilatado (AVD). Como se ha dicho unas líneas más arriba, la pérdida auditiva en pacientes con acueducto vestibular dilatado puede ser conductiva, mixta o sensorioneural, y su evolución varía: puede mantenerse estable, fluctuar o empeorar de manera súbita. Es por ello muy importante ante este diagnóstico, utilizar todas las herramientas clínicas disponibles para poder diferenciar componentes conductivos de origen coclear de los relacionados con el oído medio. La vigilancia continua de la audición, el rendimiento de los audífonos y la programación de implantes cocleares es esencial cuando hay fluctuaciones. Además, dado que el EVA puede tener un componente genético, se recomienda también evaluar a otros miembros de la familia. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante el feedback del paciente. En referencia a la programación de los audífonos, no existe una regla estricta sobre si usar los umbrales óseos o tratar la adaptación como pérdida neurosensorial, a pesar del eventual GAP. Dado que la mayoría de las dificultades en el AVD no se originan en el oído medio, lo más recomendable es programar el audífono según la pérdida neurosensorial y evaluar el resultado mediante retroalimentación y cuestionarios de validación al paciente, comprobaciones electroacústicas o pruebas verbales en cabina, ajustando la programación según la respuesta funcional del paciente. Por ello, en nuestra práctica, la rehabilitación de la hipoacusia generada por un AVD sugiere contemplar los siguientes aspectos: 1. Asesoramiento y educación familiar como un aspecto clave. • Informar a pacientes y familias sobre actividades que deben evitarse para prevenir la progresión de la pérdida auditiva, como deportes de contacto, golpes en la cabeza o cambios bruscos de presión. •  Explicar la naturaleza fluctuante de la EVA y la importancia del uso constante del audífono. 2. Plan de revisiones y seguimiento flexible. •  Establecer un calendario de controles auditivos que pueda adaptarse a las fluctuaciones auditivas del paciente. •  Permitir evaluaciones anticipadas si se detectan cambios en la audición entre citas programadas. •  Registrar las observaciones de la familia o del paciente sobre la audición y el comportamiento comunicativo para optimizar ajustes. 3. Selección de dispositivos versátiles dada la posibilidad de progresión. •  Elegir audífonos que permitan la modificación flexible de la ganancia (audífonos Rite con diferentes potencias de auricular) a cambios en la audición, evitando usar de entrada una ganancia muy alta que pueda ser perjudicial. •  Informar y formar a los pacientes para que puedan utilizar accesorios de conectividad y aplicaciones como apoyo en el manejo de las fluctuaciones. 4. Programación conservadora de la Máxima Presión de Salida (MPO). •  Ajustar la MPO con precaución debido a los posibles síntomas vestibulares asociados con AVD, evitando molestias y sobrecarga auditiva. 5. Diferenciación de causas de fluctuaciones. •  Considerar que a los síntomas producidos por el AVD pueden sumarse otros problemas típicos de oído medio (mucosidad, infecciones, tapones de cerumen). •  Realizar pruebas como timpanometría para diferenciar si la fluctuación se debe al AVD o a condiciones del oído medio. 6.  Ajustes de ventilación (venting). •  Tras seleccionar la ventilación según las características de la pérdida auditiva, es fundamental su verificación objetiva mediante mediciones en oído real (REM), asegurando que no se genere presión sonora inesperada. 7. Programación basada en pérdida neurosensorial. •  Aunque pueda existir un componente conductivo, se recomienda programar los audífonos considerando la pérdida neurosensorial, ajustando según la respuesta del paciente y las evaluaciones de desempeño auditivo. Puede ocurrir que en este tipo de condición finalmente sea necesario un implante coclear. En cuanto al resultado de esta intervención,  los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados 3 si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En adultos, la duración del uso previo de audífonos puede influir en el rendimiento posoperatorio, afectando la adaptación y aprovechamiento del implante. Los niños con acueducto vestibular dilatado suelen obtener muy buenos resultados si se implantan tempranamente y reciben el apoyo adecuado, incluso, cuando presentan pérdida auditiva profunda. En conclusión, el conocimiento del Síndrome del Acueducto Vestibular Dilatado y la atención a las consideraciones clínicas asociadas es fundamental para un manejo adecuado de la rehabilitación auditiva de esta población, permitiendo abordar con confianza una patología no siempre bien conocida, así como tomar decisiones más precisas. Referencias: 1 Wolf, J. (s.f.). Advanced management of complex cases: Enlarged Vestibular Aqueduct. Audiology Online. https://www.audiologyonline.com 2 Gopen Q, Zhou G, Whittemore K, Kenna M. Enlarged vestibular aqueduct: review of controversial aspects. Laryngoscope. 2011 Sep;121(9):1971-8. doi: 10.1002/lary.22083. Epub 2011 Aug 16. PMID: 22024854. 3 Hura, N., Stewart, M., & Walsh, J. (2020). Progression of hearing loss and cochlear implantation in large vestibular aqueduct syndrome. International Journal of Pediatric Otorhinolaryngology, 135, 110133. https://doi.org/10.1016/j.ijporl.2020.110133

El sistema auditivo VI. Sistema vestibular.

Extraído del libro, Audiología: Teoría y Práctica. Capítulo 2. Anatomía funcional y fisiopatología de los sistemas auditivo, vestibular y fonador. Origen de los receptores Desarrollo filogenético La percepción de la aceleración lineal y angular por los distintos receptores vestibulares permite que todas las especies animales que los poseen puedan orientarse en el espacio terrestre, aéreo y acuático de nuestro planeta. Esencialmente, desde que surgió la función del equilibrio en los primitivos organismos animales prehistóricos ha permanecido sin cambios hasta la actualidad, aunque morfológicamente los órganos sensoriales se han ido especializando y evolucionando según las diversas especies. El más simple es el estatocisto, consistente en una invaginación de la superficie animal (medusa, esponja) con líquido en su interior y una partícula calcárea que hace presión y desplaza los  cilios de las células receptoras (localizadas en una región de la pared, similar a la mácula del sáculo). En función de la fuerza de la gravedad que se ejerce sobre dichas células, estos organismos mantienen una orientación espacial con sentido y dirección vertical. Posteriormente, en algunos moluscos, como el pulpo y la sepia, surgieron las primeras crestas, además del estatocisto, lo que permitió responder a movimientos de aceleración angular, con presencia de nistagmo. La complejidad del laberinto posterior progresa en un grupo de vertebrados con la aparición de los primeros conductos semicirculares verticales y con el cierre de la invaginación del estatocisto, formando una vesícula aislada en el interior, con líquido de producción endógena (endolinfa). La lamprea alcanza una estructura de canales anterior y posterior (con dilataciones bullosas, las ampollas, cada una con un primitivo receptor en forma de cresta), comunicados por un saco bilobulado con mácula sacular y utricular separadas, donde se localizan las células sensoriales. La aparición del canal semicircular horizontal en los primeros peces óseos y cartilaginosos (con mandíbula) permitió un mayor control del espacio tridimensional. A partir del máximo desarrollo de dichas estructuras vestibulares en los peces modernos (hace 100 millones de años), se ha llegado al más alto grado de perfección morfofuncional del órgano del equilibrio. En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio. Desarrollo ontogenético En un embrión humano de 19 a 21 días (2 mm de longitud corono- caudal), en el ectodermo superficial de la porción cefálica a la altura del rombo encéfalo, se diferencian las primitivas células que forman la placoda ótica. Tras su invaginación (fosa ótica), la separación de la superficie dará origen al otocisto o vesícula ótica (28 días). A partir de su porción dorsal derivarán las diferentes partes del sistema vestibular (laberinto posterior) y desde su porción ventral surgirán las estructuras de la cóclea (laberinto anterior). Hacia la quinta semana (embrión de 8-9 mm) se forman unos pliegues en la pared del otocisto que corresponderán a los receptores vestibulares. Estos se identifican como sáculo, utrículo y los tres conductos semicirculares (a las 6,5 semanas, 14 mm). En la décima semana (50 mm) todo el laberinto membranoso es muy evidente y se forma a su alrededor un modelo cartilaginoso a partir de la cápsula ótica mesenquimal (Sadler, 2012; Suárez y cols., 2007). Origen de las vías vestibulares centrales Desarrollo filogenético En los vertebrados superiores, las vías nerviosas vestibulares centrales son cada vez más complejas debido a un desarrollo paralelo de aquellos sistemas aferentes que intervienen para mantener el equilibrio (visión y propiocepción), cuyas respectivas vías nerviosas interactúan con la vestibular. La organización de los núcleos vestibulares supraespinales, integrados en la formación reticular, se empieza a observar en la lamprea, con dos agrupaciones neuronales (núcleos dorsal y ventral). A partir de los peces teleósteos se identifican cuatro agrupaciones que van aumentando en el número de células en los vertebrados superiores. Las conexiones vestíbulo-espinales son necesarias para el mantenimiento de la orientación corporal en los vertebrados primitivos. Cuando se incorporan funciones más complejas en animales más evolucionados, aparecen conexiones vestíbulo-cerebelosas y vestíbulo-oculares, siendo menos relevantes las vestíbulo-espinales (Bartual y Pérez, 1998). Desarrollo ontogenético A partir del primitivo ganglio estatoacústico-facial (embrión humano de 28 días), derivado de la porción ventral del otocisto y alojado en la mesénquima circundante, se diferencia (décima semana) el ganglio espiral (situado cerca del receptor auditivo en la cóclea) y el ganglio vestibular o de Scarpa (próximo al conducto auditivo interno). En estas primitivas neuronas ganglionares van apareciendo unas delgadas prolongaciones citoplasmáticas en polos opuestos de las células. La prolongación periférica (dendrita) se dirige hacia las respectivas regiones del laberinto membranoso, donde se localizarán los órganos sensoriales. La prolongación central (axón) se dirige a regiones del rombo encéfalo donde, a medida que progrese el desarrollo del sistema nervioso central, se diferenciarán las neuronas que constituirán los futuros núcleos vestibulares. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana de gestación. Entre la decimoprimera y la decimotercera semana, cuando se empiezan a diferenciar las células sensoriales en los epitelios de las regiones que corresponderán a las máculas y crestas ampulares, también se pueden identificar terminaciones nerviosas aferentes y eferentes, que se distribuyen por dicho epitelio y establecen algunas sinapsis. Los órganos sensoriales vestibulares alcanzan una maduración con aspecto semejante al adulto hacia la vigésimo tercera semana (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). Malformaciones del sistema vestibular Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Sin embargo, la malformación más frecuente, la dilatación del conducto semicircular horizontal, es raro que se asocie con un trastorno del equilibrio. Los casos de agenesia de los conductos semicirculares son poco frecuentes y suelen ocasionar un trastorno en la marcha. Las malformaciones del oído interno que afectan a los conductos semicirculares y al acueducto del vestíbulo, son las que suelen causar vértigos en la infancia. Anatomía del aparato vestibular periférico Figura 13Receptores sensoriales del equilibrio El sistema vestibular está constituido por el aparato vestibular (contenido dentro del oído interno, donde se encuentran los órganos receptores sensoriales periféricos) y por las vías vestibulares o vías nerviosas sensoriales centrales (aferente y eferente). Vestíbulo En el interior del vestíbulo del laberinto óseo se distinguen el utrículo y el sáculo del laberinto membranoso. Estos se comunican entre sí por el conducto utrículo-sacular, del que parte el conducto endolinfático (alojado en el acueducto vestibular) que acaba en el saco endolinfático situado en el espacio subdural de la cavidad craneal, al nivel de la cara posterior del peñasco. Las máculas sacular y utricular son órganos receptores integrados por células de soporte y células receptoras sensoriales ciliadas recubiertas por una membrana horizontal, con componentes mucopolisacáridos, sobre la que hay una serie de cristales de carbonato cálcico u otolitos. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria, la estriola, donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. El utrículo es una cavidad conectada a los conductos semicirculares. En el plano horizontal y en su parte anterior, se ubica la mácula (órgano otolítico), pequeña vesícula, aplanada transversalmente y adherida a la fosita semiovoidea, donde se sitúan las células sensoriales o ciliares. Estas son semejantes a las de las ampollas de los conductos semicirculares (con estereocilios y un kinocilio) y con la misma actividad eléctrica. La mácula del utrículo, al estar colocada en el suelo, tiene una orientación horizontal, captando las lateralizaciones hacia los lados, o las inclinaciones de la cabeza y sus desplazamientos lineales hacia atrás y hacia delante. El sáculo está situado por debajo del utrículo, es una pequeña vesícula redondeada adherida a la fosita hemisférica. Al nivel de esta fosita se encuentra la mácula del sáculo. En las máculas utricular y sacular existe una línea imaginaria (estriola) donde se organizan los manojos de células ciliares a ambos lados y con polarizaciones opuestas. Los estereocilios, están inmersos en una sustancia gelatinosa, la membrana otolítica, que soporta concreciones calcáreas (carbonato cálcico), los otolitos o estatoconias. Estos ejercen una acción gravitacional sobre el conjunto de estereocilios y de la sustancia gelatinosa. Los otolitos están anclados en la masa gelatinosa mediante fibras de colágeno, pero pueden desprenderse y disolverse por el espacio endolinfático (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Conductos semicirculares En el interior de los tres conductos semicirculares óseos se encuentran los membranosos, que comunican con el utrículo alojado en el vestíbulo óseo. Están dispuestos en ángulo recto uno respecto al otro, en los tres planos del espacio: los dos de posición vertical son los conductos semicirculares anterior y posterior, y el horizontal, es el conducto semicircular lateral. Tal posición hace posible que detecten la aceleración o desaceleración rotacional. Cada uno presenta una dilatación en su parte inferior denominada ampolla, en el interior de la cual se encuentra una protrusión con las células del órgano receptor del equilibrio o cresta ampular. Cada cresta contiene un grupo de células sensoriales ciliadas y de sostén cubiertas por una pequeña masa de material gelatinoso, la cúpula. De esta forma se crea un espacio hermético que ocluye la luz del conducto impidiendo la circulación libre de la endolinfa. Hay dos tipos de células sensoriales en las crestas ampulares: las células tipo I, que son las que tienen apariencia de botellón adelgazadas en su parte superior, donde, en el borde libre, se hallan los estereocilios de distintos grosores que se dirigen hacia el espacio endolinfático; y las células tipo II, que son de forma cilíndrica y también tienen estereocilios. El nervio vestibular conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal. Existe un cilio más grueso que los demás, el kinocilio o cinocilio, que está ubicado en uno de los extremos de la célula. Los otros estereocilios se sitúan al lado. Los estereocilios de cada célula ciliar se disponen en cinco hileras decrecientes de ocho cilios cada una. Cada estereocilio posee una porción intracelular y otra mayor extracelular, continuación una de la otra, pudiendo apreciarse en estos una fina estructura o fibrilla centrales y una porción periférica a modo de vaina de aquella. Por tanto, cada célula posee por término medio unos cuarenta estereocilios y un kinocilio. La orientación de este depende del conducto; así, en el conducto lateral, el kinocilio está ubicado en el lado utricular, y en los conductos anterior y posterior, en el sentido opuesto al utrículo. Al mover la cabeza, se desplazan con ella los conductos semicirculares membranosos y las células ciliadas, desencadenando el fenómeno de transducción, es decir, la transformación de la energía mecánica en corriente eléctrica de tipo nervioso. En la base de las células sensoriales establecen sinapsis las prolongaciones de las neuronas del ganglio vestibular de Gasser. De ellas se originan los axones que forman el nervio vestibular, el cual conducirá la información hasta el interior del cerebro, uniéndose al nervio coclear para constituir el VIII par craneal o nervio estatoacústico o cócleo-vestibular, que atraviesa el conducto auditivo interno de la porción petrosa del hueso temporal (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007; Williams, 1998). Funciones del sistema vestibular Para comprender los mecanismos fisiológicos del sistema vestibular se definen los siguientes conceptos básicos: - Equilibrio: estado de un cuerpo sometido a dos o varias fuerzas cuya resultante es nula, permitiendo que el cuerpo permanezca estable. - Desequilibrio: perturbación del equilibrio que aparece mientras se permanece de pie o durante la marcha. Si se pierde el control postural, se produce la caída. - Orientación espacial: capacidad del individuo para orientarse en relación al medio que le rodea. El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad, la orientación espacial, la estabilización de la imagen en la retina y coordinación de respuestas motoras. - Fuerza de la gravedad: es la referencia fundamental para el mantenimiento del equilibrio y para la orientación espacial. - Vertical subjetivo: el equilibrio y la orientación dependen de este sentido que está presente en todo individuo. Gracias a ella, se permite el mantenimiento del equilibrio en posición vertical tomando como referencia la gravedad. - Actitud: postura propia de una especie animal característica de su modo de locomoción. En el humano sería la postura eréctil, que es una posición frágil y difícil de mantener, tanto en situaciones estáticas como dinámicas o de movimiento lineal y angular (rotatorio). El sentido del equilibrio es un sentido fisiológico que permite al individuo mantener una postura respecto a la fuerza de la gravedad y la orientación espacial de su cuerpo, además de estabilizar la imagen en la retina, especialmente durante la marcha y coordinar respuestas motoras. Existen cuatro sistemas sensoriales que mandan información de equilibrio al sistema nervioso central: el sistema vestibular, el propioceptivo, el visual y el táctil. Las máculas del utrículo y sáculo del vestíbulo informan de las posiciones de la cabeza en su relación con la gravedad y con la aceleración de tipo lineal. Los conductos semicirculares advierten de la aceleración angular. El sistema propioceptivo está integrado por receptores sensoriales músculo-tendinosos que reportan a los centros nerviosos superiores la posición de las articulaciones, tendones, músculos, etc. El tacto contribuye informando de los puntos de contacto de la superficie corporal con el entorno. El sistema visual tiene una gran importancia ya que existen abundantes conexiones nerviosas con el sistema vestibular para informar de la posición del cuerpo y ayudar a mantener el equilibrio. La salida efectora es el sistema motor. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva (fundamentalmente de los músculos de la nuca y miembros inferiores) se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Además, el cerebro es capaz de conocer la relación de cada uno de sus miembros entre sí y mantener el equilibrio y la postura erecta durante la marcha. A pesar de que el sistema vestibular ha sido diseñado para detectar los movimientos cefálicos en todas las posibles direcciones del espacio, hay limitaciones. Estas consisten en la incapacidad de detectar movimientos lentos de la cabeza a velocidades constantes en el plano horizontal y en la imposibilidad de distinguir la inclinación de la cabeza en una aceleración lineal. FUNCIÓN DE LOS ÓRGANOS SENSORIALES DEL APARATO VESTIBULAR En los mecanorreceptores ampulares de los conductos semicirculares no se han encontrado diferencias funcionales entre sus dos tipos de células. Ambas, en ausencia de movimiento ciliar, provocan una descarga eléctrica basal. Cuando hay desplazamiento de la endolinfa y se movilizan los estereocilios hacia el kinocilio, la descarga basal aumenta (excitación); si tiene una dirección contraria, disminuye (inhibición). Ante un movimiento de la cabeza hacia la izquierda, en el conducto lateral o externo izquierdo habrá un desplazamiento ampulípeto (hacia la ampolla, por la inercia de la endolinfa) con desviación de la cresta hacia el utrículo, mientras que en el derecho habrá un movimiento inverso (ampulífugo). A consecuencia de esto, habrá un aumento de la descarga basal en el lado izquierdo y una disminución en el derecho. Por lo tanto, cuando hay un movimiento de la cabeza, hay un aparato sensorial que aumenta sus descargas y otro que las disminuye. Si sigue la rotación se detiene la activación, dado que la endolinfa y la cresta igualan su desplazamiento con el de la cabeza. Cuando cesa, el proceso se invierte y vuelven a activarse los órganos sensores. De esta forma, los canales semicirculares informan del inicio y del final de la rotación, y no de la rotación en sí. En los otros planos cualquier movimiento angular estimulará como mínimo un par de canales semicirculares. Con la información que llega al cerebro del sistema vestibular, más la entrada visual, táctil y cinestésica o propioceptiva se puede determinar la orientación motora del cuerpo en el espacio. Los conductos semicirculares predicen de antemano un desequilibrio. Cuando se produce un movimiento rotatorio que produce desequilibrio se activan dos canales semicirculares, mientras que los otros cuatro actúan de manera opuesta para así favorecer la vuelta a una posición de equilibrio nueva. Aunque con menos efectividad que las aceleraciones y desaceleraciones lineales, las máculas son también estimuladas por las fuerzas gravitatorias y por las aceleraciones de traslación centrífugas y centrípetas. Para entender la función de los órganos sensoriales ampulares se toma como ejemplo el canal semicircular horizontal. Además, estos son los más importantes fisiológicamente ya que son estimulados con la aceleración angular de la cabeza en el plano horizontal (movimiento de negar con la cabeza). La estimulación de un canal semicircular horizontal da lugar a la activación de diferentes grupos musculares del cuerpo: musculatura ocular (contracción del músculo recto interno homolateral y externo contralateral), musculatura axial (contracción músculos homolaterales del tronco) y musculatura de las extremidades (contracción músculos extensores homolaterales y flexores contralaterales). Por ello, en reposo, la actividad de ambos conductos semicirculares horizontales es equivalente y hay un reparto uniforme del tono muscular en todo el cuerpo. El nistagmo se caracteriza por movimientos alternantes oculares. Consta de dos fases: una rápida y otra lenta. El sentido del nistagmo viene dado por el movimiento que se realiza en la fase rápida. Un movimiento muy amplio de la cabeza hacia la izquierda originaría un movimiento ocular hacia la derecha para compensar y poder tener una visión correcta. Sin embargo, si la amplitud del movimiento es muy grande, el ojo no va a girarse sobre sí mismo, por ello vuelve a su posición normal en un rápido movimiento hacia la izquierda. La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí y en sinapsis con las células de los receptores del aparato vestibular para transmitir señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral. Las leyes de Ewald fueron establecidas para explicar la fisiología del laberinto posterior y se enuncian así: 1ª Ley: el movimiento de la endolinfa es el mismo que el de la desviación del cuerpo y extremidades y que la fase lenta del nistagmo. 2ª Ley: en el canal horizontal, la excitación que da el movimiento ampulípeto es mayor que la del ampulífugo. En el canal vertical es al contrario. 3ª Ley: en los canales semicirculares verticales se invierte la segunda ley, es decir, es más activa la corriente ampulífuga que la ampulípeta    (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015). Anatomía funcional de las vías vestibulares centrales Vías vestibulares aferente y eferente Desde cada uno de los receptores vestibulares (tres crestas ampulares y dos máculas) se identifican fibras aferentes que constituyen fascículos, los cuales transmiten información independiente hasta llegar al sistema nervioso central. No obstante, se agrupan para formar dos divisiones del nervio vestibular a su entrada al conducto auditivo interno. La división superior está formada por fibras utriculares, algunas saculares y las de los conductos semicirculares horizontal y anterior. La división inferior del nervio vestibular se constituye por la mayor parte de las fibras saculares y las del canal posterior. La porción ventral del núcleo vestibular lateral o de Deiters proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. En el conducto auditivo interno, por delante y por debajo del nervio vestibular, se dispone el nervio coclear o auditivo formado por fibras provenientes de la cóclea. Ambos nervios se unifican anatómicamente en el VIII par craneal o nervio vestíbulococlear o estatoacústico. Junto a las fibras aferentes, se encuentran fibras eferentes originadas en el sistema nervioso central para realizar un control o modulación de la actividad de los órganos receptores periféricos (Bartual y Pérez, 1998; Suárez y cols., 2007). La vía vestibular aferente comprende el conjunto de neuronas conectadas entre sí que, partiendo de sinapsis con las células sensoriales de los receptores del aparato vestibular (dos máculas y tres crestas ampulares), transmiten señales nerviosas al tronco del encéfalo y a la corteza cerebral haciendo escala en otras regiones encefálicas. A lo largo de todo este trayecto hay asociaciones con la información recibida por los sistemas sensoriales visual y propioceptivo. El nervio vestibular (raíz vestibular del VIII par craneal) surge de las neuronas bipolares en el ganglio vestibular o ganglio de Scarpa, primer nivel de la vía vestibular aferente. Las fibras periféricas o dendritas terminan en las células sensoriales de las crestas ampulares de los conductos semicirculares y máculas del sáculo y del utrículo. Las fibras centrales o axones entran lateralmente en el bulbo raquídeo y pasan entre el pedúnculo inferior y el tracto espinal del trigémino. Estas fibras aferentes se bifurcan en ramas ascendentes y descendentes y hacen sinapsis con neuronas situadas en los núcleos vestibulares, segundo nivel de la vía vestibular aferente. Los núcleos vestibulares están formados por cuatro áreas principales situadas lateralmente y debajo del suelo del cuarto ventrículo. Las proyecciones de estos núcleos van por el fascículo longitudinal medial, cordón nervioso largo y delgado que corre a ambos lados de la línea media que va hacia abajo (bulbo y médula espinal), y hacia arriba (a los lados del acueducto de Silvio) y termina en los núcleos del III par, conectando así los núcleos vestibulares con los núcleos motores del ojo, cuello, extremidades y tronco (Bartual y Pérez, 1998; Haines, 2013; Purves, 2015; Suárez y cols., 2007). El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía córticopontocerebelosa. El núcleo vestibular superior o de Betcherew, en posición rostral, recibe las aferencias de las crestas ampulares. De aquí salen proyecciones (fascículo longitudinal medial) a las neuronas motoras del núcleo troclear (patético o IV par craneal) homolateral y al núcleo motor ocular común homolateral y contralateral. Está implicado en el reflejo vestíbulo-oculomotor en el plano vertical. El núcleo vestibular lateral o de Deiters recibe colaterales de las crestas ampulares en su porción dorsal y proyecciones de las máculas en porción ventral. La porción dorsal da lugar al tracto vestíbulo -espinal lateral que proyecta contralateralmente a las interneuronas y motoneuronas que inervan de forma inhibitoria a los músculos extensores de las extremidades. Contribuye al mantenimiento del tono de los músculos antigravitatorios. La porción ventral de este núcleo proyecta al núcleo del motor ocular común e interviene en la producción de los reflejos vestíbulo-oculares. El núcleo vestibular medial o principal (Schwalbe) recibe aferencias de las máculas y colaterales que llegan al núcleo lateral. Su proyección va por el fascículo longitudinal medial, ascienden y descienden directas y cruzadas; las ascendentes constituyen la vía oculomotora y sinaptan con las motoneuronas y neuronas del núcleo motor ocular externo homolateral y contralateral (responsable del nistagmo horizontal) y con las del núcleo motor ocular común. También emite fibras para los núcleos motores del cuello y centros vegetativos. Las fibras desencadenantes forman la vía vestibulo-espinal. Además, envía fibras hacia la sustancia reticular media y núcleos del neumogástrico siendo responsables de reflejos vegetativos como náuseas, vómitos, sudoración palidez, diarrea, etc. Participa en los reflejos vestíbulo-oculares, sobre todo, los horizontales y en los reflejos posturales compensatorios. El núcleo vestibular inferior o espinal (Roller) recibe aferencias periféricas del sáculo y utrículo y algunas fibras colaterales de las crestas. Su salida forma parte de las vías vestíbulo-espinales e integra las señales periféricas con las llegadas del cerebelo, teniendo un efecto inhibitorio sobre los músculos extensores contralaterales. La acción que ejerce sobre los reflejos y tono muscular se hace a través de este. Relación vestibular-cerebelar y cerebelar-vestibular: la mayoría de las aferencias vestibulares también se dirigen homolateralmente a través del cuerpo restiforme hacia los núcleos floconodular y fastigius del cerebelo. De estos se envían  terminaciones a los núcleos vestibulares medial e inferior, inhibiendo a las neuronas vestibulares de segundo orden. Del fastigius salen fibras cruzadas que inhiben el área vestibular contralateral. El fastigius es regulado por el pyramis, que a su vez está controlado por la corteza cerebral a través de la vía corticopontocerebelosa. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio por medio del núcleo fastigius y lóbulo floconodular, y su lesión da lugar a trastornos: en reposo, caída hacia adelante, atrás o lateral, y en movimiento, marcha bamboleante con las piernas separadas para aumentar la base de sustentación. El cerebelo también regula el tono muscular y coordina los movimientos de todo el cuerpo. A la corteza cerebral también llegan proyecciones de los núcleos vestibulares, específicamente al lóbulo temporal (circunvolución temporal superior) a través de la vía reticulotalámica. Las vías eferentes vestibulares están constituidas por el fascículo eferente de Petroff y Gacek. Sus fibras se distribuyen por las células sensoriales a razón de una fibra eferente por cada 60 fibras aferentes (Suárez y cols., 2007). Reflejos vestibulares Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. De esta forma se anticipa al desequilibrio que se generará en cuestión de segundos ante un desplazamiento del cuerpo en el espacio (Suárez y cols., 2007). REFLEJO VESTÍBULO-OCULAR Desempeña una importante función, cuando se cambia de forma brusca de posición o incluso con el movimiento de la cabeza, permitiendo mantener estable la mirada en la retina. Este reflejo se puede observar también en personas ciegas. Cada vez que la cabeza rota en una dirección los ojos rotan suavemente en la dirección opuesta. El reflejo actúa, por ejemplo, al producirse un movimiento hacia la izquierda. La endolinfa se desplaza dentro de los canales semicirculares hacia el lado opuesto, aumenta la descarga hacia los núcleos vestibulares de aquí, y las fibras que van a los núcleos óculomotores aumentan la actividad del músculo recto lateral derecho del ojo e inhiben al músculo recto medial. Los cambios espaciales estimulan los reflejos posturales vestibulares, ayudando a mantener el equilibrio, la postura y la mirada. Cuando el giro se interrumpe, los ojos siguen moviéndose en la dirección contraria y después vuelven rápidamente a la posición de la línea media con un movimiento de sacudida (nistagmo vestibular) (Suárez y cols., 2007). REFLEJOS POSTURALES Y DEL EQUILIBRIO La orientación espacial está basada en la interacción visual, vestibular y cinestésica que permite la coordinación de los movimientos. La vía para los reflejos del equilibrio comienza en los nervios vestibulares, que pasan cerca del cerebelo y de los núcleos vestibulares desde donde se envían señales hacia los núcleos reticulares. Hay señales que van hacia la médula espinal y el cerebelo adapta el tono muscular para cubrir la nueva situación. La función principal del cerebelo es el mantenimiento del equilibrio y su lesión da lugar a trastornos como la caída hacia adelante, atrás o lateral estando en reposo, o la marcha bamboleante, en movimiento. El área vestíbulo-cerebelosa, es importante en el control del equilibrio, sobre todo en la ejecución de movimientos rápidos. Calcula, a partir de distintas velocidades y direcciones, dónde estarán las distintas partes del cuerpo en los próximos milisegundos. Durante los cambios de posición, el sistema vestibular tiene una influencia estimuladora en el control autonómico respiratorio, modificándose esta actividad muscular. Los estímulos vestibulares asociados a movimientos de la cabeza realizan un rol inhibitorio vagal mediante el control del reflejo barorreceptor (Suárez y cols., 2007).

GN pone la primera piedra de su nueva sede en España, ubicada en el Parque Tecnológico de Leganés

Leganés – Madrid. 20 de marzo de 2026 La compañía refuerza su apuesta por el mercado español con una inversión superior a los 4 millones de euros en un edificio inteligente y sostenible que será centro de referencia en Europa. GN celebró ayer, 19 de marzo, el acto de puesta de la primera piedra de su futura sede en España, un nuevo edificio ubicado en la Avenida Juan Caramuel, en el Parque Tecnológico de Leganés, que marcará un nuevo hito en el desarrollo de la compañía en nuestro país. Con una inversión superior a los 4 millones de euros, el proyecto contempla la construcción de un edificio de 4.000 metros cuadrados, de los que aproximadamente la mitad se destinarán a fabricación. Las nuevas instalaciones integrarán, además, oficinas, departamento comercial, operaciones, ingeniería, calidad, formación y espacios concebidos para seguir reforzando la cercanía con los profesionales de la audición en España y Europa. La previsión es que la nueva sede entre en funcionamiento a lo largo de 2027. Una vez concluido, el nuevo edificio tendrá capacidad para acoger hasta 500 trabajadores y ha sido concebido como un espacio inteligente y sostenible, preparado para acompañar el crecimiento futuro de la compañía. Para Jose Luis Otero, General Manager del Sur de Europa y Brasil, “este día marca un hito en la compañía y representa nuestra voluntad de seguir creciendo, invirtiendo y estando cada vez más cerca de nuestros clientes, los profesionales de la audición, con más capacidad, más servicio y más cercanía”. [gallery size="large" link="none" columns="2" ids="30408,30409,30410,30411,30412,30413,30414,30415"] Julio García Adeva, Head Manufacturing para EMEA y Brasil de GN y una de las figuras clave en la gestación de este proyecto, subraya que “comienza una nueva era para GN en España, este proyecto es el resultado de muchos años de esfuerzo, conocimiento y pasión, y nace con la ambición de convertir estas instalaciones en un centro de excelencia productiva, tecnológica y de servicio, con vocación de referencia internacional”. Carlos García, Country Manager de GN, destaca que “este nuevo centro es una palanca para seguir mejorando nuestro servicio, ganar capacidad, estrechar aún más la relación con nuestros clientes y continuar creciendo con una propuesta cada vez más sólida para el sector”. Por su parte, Alfonso Ríos, Deputy General Manager del Sur de Europa y Brasil, señala que “cuando te rodeas de gente con tanto talento y tanta fuerza, el impacto se multiplica, y este proyecto refleja muy bien lo que somos como compañía, una organización unida, proactiva, cercana al cliente y con ambición de seguir siendo una referencia en nuestro sector”. Más allá de su dimensión empresarial e industrial, el acto de ayer tuvo también un marcado componente simbólico y emocional. Durante la ceremonia, empleados de distintas áreas y generaciones depositaron recuerdos de su trayectoria en GN en una cápsula del tiempo que quedó enterrada junto a la primera piedra del edificio, como testimonio del recorrido compartido y de la cultura de compañía que ha acompañado a la organización durante décadas. Con esta nueva sede, GN refuerza su compromiso con España, con los profesionales de la audición y con el desarrollo de un proyecto de largo recorrido, basado en la innovación, la excelencia operativa y la cercanía al mercado. El futuro centro de Leganés nace con la vocación de ser mucho más que un edificio: un motor de crecimiento, conocimiento, empleo y servicio para toda Europa.
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